La Dirección General de Aduanas frustró en los últimos días lo que podría haber sido el contrabando cultural más grande de la historia Argentina. Según comunicó este martes, el organismo frenó a un hombre que había logrado sacar del país, y ya estaba en España, una colección de 6.400 fósiles con piezas de valor incalculable. Entre las piezas, estaba el fósil de una margarita más antiguo del mundo.
De acuerdo a la información que brindó el organismo, el hombre que intentó llevarse la enorme colección había apelado a sofisticados métodos de ocultamiento para sacar las piezas paleontológicas del país, bajo el pretexto de una supuesta mudanza a España. Se cree que algunas piezas provienen de otros países, y que Julián Corsolini, el acusado, habría ingresado a la Argentina de contrabando.

El disparador del operativo fue una advertencia hecha a las autoridades de Río Negro por vecinos de Corsolini, que habían notado movimientos extraños. Sin embargo, cuando el aviso llegó a la Aduana, los bienes ya habían salido del país con destino a España.
Por ello, la Dirección General de Aduanas emitió una alerta internacional, solicitando a la Aduana de España la detención e inspección exhaustiva de los contenedores.
Una vez que los bienes culturales retornaron a la Argentina, profesionales del CONICET del Museo Bernardino Rivadavia y el INAPL certificaron su autenticidad. Así, se constató que en la enorme colección de más de 6.400 piezas había ejemplares de destacadísimo valor histórico, como por ejemplo, el fósil de la flor margarita más antiguo del mundo, de unos 47 millones de años.

También había huevos de dinosaurio, el esqueleto completo de un hadrosaurio, un amonite de más de 20 centímetros de diámetro e incluso, como en la película Jurassic Park, múltiples piezas de ámbar, de millones de años, con insectos preservados en su interior.
La colección fue entregada a la Provincia de Río Negro, de donde proviene la mayoría de las piezas.
Con información de El Clarín




