El Gobierno propuso un fuerte incremento en las tarifas de gas, que podrían superar el 300% desde febrero, y un recorte de subsidios. El nuevo esquema fue presentado por el secretario de Energía, Eduardo Rodríguez Chirillo, en la audiencia convocada por el ente regulador del gas (Enargas) para readecuar los precios de la energía.
En su exposición, el funcionario planteó este lunes que el «agotamiento» del modelo previo llevó a decretar en diciembre la emergencia en el sector y explicó que los usuarios hoy «pagan solo el 17,5% del costo del gas o precio de producción (PIST), el 82,5% restante lo paga el Estado» con subsidios.
Para revertir esa situación, Chirillo propuso el traslado gradual del costo del fluido a la tarifa final mediante una quita en las subvenciones del 33% en febrero, en marzo y en abril. De esa manera, los usuarios pasarán de pagar US$ 0,7 actuales el millón de BTU a US$ 4 en abril, es decir, cinco veces más que ahora.
La secretaria de Energía es la que define el precio PIST, también denominado en «boca de pozo». Este costo de producción representa el renglón más importante, con $ 41 de cada $ 100 que pagan los clientes.
Las distribuidoras y transportistas pidieron aumentos este lunes de entre 400 y 700% con ajustes mensuales por inflación. Esos costos (el de transportar y distribuir) representan $ 11 y $ 24 en la boleta, a lo que hay que sumar $ 24 pesos de impuestos. Como el gobierno se propone reconocer el atraso en el valor del transporte (VAD), los aumentos finales en las facturas podrían superar el 300%.
Si bien el secretario de Energía no precisó la cantidad de metros cúbicos o kilovatios por mes con subsidios, el ministro de Economía, Luis Caputo, evalúa reducir a la mitad los topes de consumo subvencionados (desde 400 a 200 kilovatios) en su afán por reducir el gasto público y alcanzar el equilibrio fiscal en 2024.
Según el Observatorio de Tarifas y Subsidios IIEP (UBA), la factura promedio del país para un usuario de gas de ingresos altos fue de $ 5.043 en diciembre, para un hogar de ingresos medios, de $ 2.690, y para uno de bajos ingresos, de $ 2.325. Si se concretara el ajuste estimado por los especialistas, las boletas se irían a $ 20.172, $ 10.760 y $ 9.300, respectivamente.
Con información de Clarín




