A su regreso de una agitada visita a España —marcada por cruces políticos con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y tensiones con los medios de comunicación—, el presidente Javier Milei reconoció que la economía nacional no está marchando con la velocidad prevista en un inicio.
Los dichos del mandatario se producen tras conocerse los últimos índices económicos, que mostraron un magro rebote de la actividad del 0,1% mensual, y en el marco de las recurrentes discusiones sobre el poder adquisitivo y la dificultad de los ciudadanos para llegar a fin de mes.
El impacto del contexto internacional
Entrevistado en Radio Rivadavia, el jefe de Estado argumentó que el escenario global actual se caracteriza por «más inflación, mayores tasas de interés y menor actividad económica», factores a los que Argentina «no es ajena».
Entre los principales detonantes de este panorama adverso, Milei mencionó un fuerte «shock externo», señalando acontecimientos geopolíticos y económicos internacionales como la crisis en el estrecho de Ormuz, la guerra entre Rusia y Ucrania, y el encarecimiento global del petróleo.
«Lo que se esperaba que la economía creciera está creciendo menos. Eso hace que la demanda de dinero crezca menos de lo que debería y, consecuentemente, el ritmo al que baja la inflación es menor. […] Un shock externo es un shock eterno», sostuvo el mandatario.
Defensa de la compra de dólares y las cuentas públicas
Pese a la desaceleración en las proyecciones de crecimiento, Milei aseguró que el país se encuentra en una posición «holgada» para afrontar los compromisos y vencimientos de deuda externa, estimados en 25 mil millones de dólares.
En este sentido, detalló los montos acumulados por la autoridad monetaria: «Hemos comprado, en lo que va de este año, 16 mil millones de dólares, y si tomamos el momento posterior a la elección, llevamos comprado como 20 mil millones». Asimismo, argumentó que estas adquisiciones evitaron una mayor apreciación del tipo de cambio: «Si no hubiéramos comprado todos esos dólares, el dólar estaría en 1.000».
Consultado sobre las dificultades cotidianas y la frase sobre la imposibilidad de cubrir los gastos mensuales, el Presidente desvió la crítica hacia las administraciones pasadas al sentenciar: «Si vos me vas a decir que hoy la gente no llega a fin de mes, antes llegaba muchísimo menos».




