El deporte argentino vuelve a ser escenario del desarrollo y talento de la migración venezolana. En esta ocasión, la historia la protagonizan los hermanos Ángel y David Colmenarez, dos jóvenes atletas que, desde distintas disciplinas —el fútbol y el básquetbol—, defienden con orgullo la camiseta del Club Atlético Independiente de Avellaneda, llevando en alto sus raíces venezolanas y construyendo un futuro prometedor.
Ángel Colmenarez: proyección, velocidad y el sueño de vestir la Vinotinto
A sus 16 años de edad, Ángel Colmenarez forma parte de la 7.ª división de fútbol de Independiente, desempeñándose como lateral derecho. Tras haber llegado a la Argentina a los siete años de edad e incorporarse al club de Avellaneda a los nueve, ha recorrido un sólido camino formativo en el fútbol base.
A lo largo de sus años de formación, Ángel se ha caracterizado por su velocidad, solidez en la marca, proyección ofensiva y precisión en los centros, destacándose de igual manera por su efectividad en la ejecución de la pelota parada. Con la mirada puesta en el futuro, persigue firmemente el objetivo de llegar al profesionalismo y cumplir el gran sueño de representar a su país natal en la Selección de Venezuela.
David Colmenarez: entusiasmo y constancia en el básquet infantil
Por su parte, su hermano menor, David Colmenarez, de 9 años de edad, está dando sus primeros pasos en el básquetbol. Llegó a Argentina con apenas 6 meses de vida y comenzó a practicar la disciplina a los 6 años.
Actualmente integra las categorías infantiles de básquet del Club Atlético Independiente, demostrando en cada entrenamiento y partido una notable entrega, entusiasmo y amor por el juego. Con el constante acompañamiento de su familia, David continúa desarrollando su técnica, ganando experiencia y disfrutando de un deporte que se ha convertido en una de sus mayores pasiones.
Dos disciplinas, un mismo club y el orgullo de las raíces
La trayectoria de Ángel y David refleja el esfuerzo familiar, la constancia y la integración a través del deporte. Representando a la institución de Avellaneda desde la cancha de fútbol y la pista de básquet, los hermanos Colmenarez continúan su crecimiento deportivo con la mira puesta en llegar cada vez más lejos.




