Tiene 13 años de edad, llegó a Argentina cuando apenas tenía cuatro y nunca abandonó su sueño de convertirse en arquero. Ahora, después de participar en un camp del Manchester City, recibió una noticia que puede cambiar su carrera deportiva: fue seleccionado para viajar a Inglaterra en julio de 2027.
Abdel Brito nació en Caracas en 2012 y llegó a Argentina junto a su familia en 2017. Como muchos niños que comienzan una nueva vida lejos de su país, rápidamente encontró en Argentina nuevas oportunidades. Y, curiosamente, una de sus primeras decisiones fue convertirse en hincha de Boca Juniors.
Pero había algo que tenía muy claro desde pequeño: quería ser arquero.
ÚNETE AL CANAL DE WHATSAPP PARA ESTAR INFORMADO
El camino, sin embargo, no fue sencillo. Ganarse un lugar bajo los tres palos requiere disciplina, constancia y mucha competencia. Mientras esperaba su oportunidad en el fútbol 11, Abdel incursionó en otras disciplinas.
Practicó karate, donde llegó a obtener la cinta verde, y también pasó por la escuelita de básquet de Ferro. Sin embargo, el objetivo seguía siendo el mismo: convertirse en arquero titular de un equipo de fútbol.
La oportunidad comenzó a llegar a través del Club Bethania, donde empezó a jugar futsal. Esa experiencia le permitió seguir desarrollándose y abrir nuevas puertas.
El llamado que puede cambiarlo todo
En julio pasado, Abdel participó en un Camp del Manchester City realizado en el Club Ferro, donde más de 160 jóvenes fueron evaluados.
El proceso no se limitó a observar las capacidades técnicas de cada jugador. También se tuvo en cuenta su desempeño colectivo, comportamiento dentro y fuera de la cancha, trabajo en equipo y otros aspectos relacionados con su formación deportiva.
De ese grupo, aproximadamente 60 jugadores serían seleccionados para continuar el proceso.
Durante 30 días, Abdel y su familia esperaron la respuesta.
Y finalmente llegó.
ÚNETE AL CANAL DE TELEGRAM PARA ESTAR INFORMADO
Abdel fue seleccionado por el Manchester City para viajar a Inglaterra en julio de 2027, donde tendrá la oportunidad de continuar su formación y aspirar a convertirse en arquero de planta del club.
Para su familia, la noticia fue mucho más que una selección deportiva.
Fue la confirmación de que aquel niño que llegó a Argentina con apenas cuatro años y que nunca dejó de perseguir su sueño comienza a abrirse camino hacia escenarios internacionales.
Y mientras esperaba la respuesta, llegó otra oportunidad
La historia no terminó ahí. Durante el mismo período de espera, Abdel tuvo la oportunidad de incorporarse como jugador a la Juventus Academy en Argentina, una experiencia que podría llevarlo incluso a disputar un Mundial de Clubes en marzo de 2028.
Este proceso está vinculado al trabajo de David Trezeguet, histórico futbolista argentino-francés y referente del fútbol internacional.
Así, en pocos meses, el joven venezolano pasó de perseguir una oportunidad en el fútbol a encontrarse ante la posibilidad de vivir experiencias deportivas en instituciones de enorme reconocimiento mundial.
Un talento que va mucho más allá del fútbol
Pero Abdel no es solamente fútbol. Sus padres han decidido acompañarlo para que continúe desarrollándose en otras disciplinas que también forman parte de su vida.
Practica danza y teatro musical, participa como arquero de handball en su colegio y próximamente también representará a su institución en las Olimpíadas de Matemáticas.
Además, forma parte de la Casa Crew del Colegio Casa de Jesús, con la que participa en competencias de Hip-Hop.
En su última competencia obtuvo una distinción de Oro y en octubre viajará a Rosario para buscar la clasificación a una final que se disputará en Brasil a comienzos del próximo año.
También integra el equipo El Point de Danza y recientemente participó en la obra La Isla del Tesoro, presentada el 1 de septiembre en el Teatro Regina, bajo la dirección del equipo liderado por Pauli Kisel, integrante del elenco de Alberdi, el Musical.
“Dejar el nombre de Venezuela en alto”
Detrás de todos estos logros hay una idea que Abdel tiene muy presente: representar a su país.
Aunque llegó a Argentina siendo muy pequeño, sus padres y su familia se han encargado de mantener presentes sus raíces venezolanas y los valores con los que fue criado.
Argentina le ha dado oportunidades para crecer, formarse y descubrir talentos que quizás todavía no sabía que tenía.
Ahora, con apenas 13 años de edad, Abdel mira hacia Inglaterra con la ilusión de seguir creciendo como arquero y algún día poder vestir la camiseta de la Selección de Venezuela.
Su historia apenas comienza.
Y quizás, dentro de unos años, aquel niño venezolano que llegó a Argentina con cuatro años pueda mirar hacia atrás y recordar que todo comenzó con un sueño:
ser arquero y dejar el nombre de Venezuela en lo más alto.



