El Gobierno nacional presentó un plan integral y un conjunto de medidas concretas destinadas a defender la soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, y a frenar el avance del proyecto petrolero Sea Lion en la región.
La iniciativa se estructura como una política de Estado que trasciende a cualquier gestión gubernamental, reafirmando el mandato de la Constitución Nacional de recuperar el ejercicio pleno de la soberanía sobre los archipiélagos australes.
Respuesta ante la amenaza del proyecto Sea Lion
La administración nacional advirtió sobre el peligro concreto y urgente que representa el proyecto Sea Lion, el cual avanza hacia la explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas sin la autorización de la República Argentina. Esta acción vulnera los llamados históricos de las Naciones Unidas que, desde hace 50 años, solicitan a ambas naciones abstenerse de realizar actos unilaterales mientras persista la controversia de soberanía.
El Ejecutivo remarcó la gravedad inédita de esta maniobra, que apunta a la extracción de un recurso no renovable perteneciente al pueblo argentino, lo que consolidaría la ocupación británica si no se toman medidas inmediatas.
Nuevas herramientas normativas y decreto reglamentario
Para hacer frente a esta situación, se dictó un decreto reglamentario orientado a optimizar la respuesta estatal:
- Coordinación interinstitucional: Instruye la derivación inmediata de la información recabada por distintos organismos sobre incumplimientos legales hacia la Cancillería para el impulso de sanciones.
- Agilización de procedimientos: Establece mecanismos más expeditivos y coordinados entre las áreas competentes.
- Controles estrictos: Incorpora Declaraciones Juradas (DDJJs) en los trámites hidrocarburíferos y en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), bloqueando la participación de empresas que operen en la Plataforma Continental Argentina sin reconocer la soberanía nacional.
Asimismo, se enviará al Congreso un Proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, el cual contempla la modificación de la Ley N° 26.659 para endurecer sanciones, ampliar el alcance penal y administrativo a empresas proveedoras de servicios petroleros ilegales, y crear un Consejo de Seguridad Nacional. Este cuerpo multisectorial coordinará políticas de seguridad, protección de infraestructuras críticas y la defensa aeroespacial y marítima.
Fortalecimiento geopolítico y militar
En el plano estratégico, el Gobierno ampliará los recursos destinados al Ministerio de Defensa para acelerar la construcción de la Base Naval Integrada en Tierra del Fuego y optimizar las capacidades de telecomunicaciones. Esta infraestructura posicionará al país como un polo logístico clave en el Atlántico Sur.
Desde el Ejecutivo enfatizaron que la defensa de los recursos naturales, la economía y el territorio constituye una causa nacional que convoca a la unidad de todos los argentinos, honrando el sacrificio de los veteranos y caídos en el conflicto de 1982 mediante una visión estratégica de largo plazo.



