A casi cuatro años de un accidente de tránsito, Daniel Duque asegura que continúa viviendo con dolor y una incapacidad permanente cercana al 10%. Afirma que, pese a contar con pericias mecánicas y médicas y actuaciones de Fiscalía que respaldarían su versión de los hechos, su demanda de indemnización fue rechazada y recibió además una condena en honorarios que supera los $10 millones.
El 5 de septiembre de 2022, la vida de una persona cambió tras sufrir un grave accidente de tránsito mientras circulaba en su motocicleta. Según relata, un automóvil habría cruzado un semáforo en rojo y terminó impactándolo.
De acuerdo con su testimonio, efectivos policiales se hicieron presentes en el lugar y el conductor del automóvil habría reconocido inicialmente su responsabilidad, entregando su seguro, licencia de conducir y DNI.
El damnificado fue trasladado a un hospital, donde le diagnosticaron una fractura en el tobillo derecho. Sin embargo, los dolores y las dificultades para caminar continuaron. Semanas después, ante un fuerte dolor y falta de estabilidad en la pierna izquierda, pudo realizarse una resonancia magnética.
El estudio determinó una rotura completa del ligamento cruzado anterior, además de focos contusivos en el cóndilo femoral externo, lesiones en ambas mesetas tibiales y derrame articular.
La situación económica y las dificultades para movilizarse hicieron imposible que pudiera realizar el tratamiento quirúrgico que necesitaba. Según cuenta, durante semanas tuvo que desplazarse dentro de su propia vivienda prácticamente arrastrándose para poder realizar sus actividades cotidianas.

Del reconocimiento de responsabilidad a una disputa judicial
Duque explica que posteriormente fue contactado por un abogado que se ofreció a gestionar el reclamo de indemnización ante la compañía aseguradora del conductor involucrado.
Sin embargo, sostiene que, al momento de realizarse el reclamo, el conductor habría cambiado su versión de los hechos y pasado a afirmar que era el motociclista quien había cruzado el semáforo en rojo.
La aseguradora, según su relato, llegó a ofrecerle solamente $60.000, una suma que —afirma— ni siquiera alcanzaba para cubrir la reparación de la motocicleta, mucho menos las consecuencias físicas derivadas del accidente.
Ante esta situación decidió iniciar una demanda judicial.
Las pericias que, según denuncia, respaldaban su versión
Tras casi cuatro años de litigio, el caso llegó a una resolución que el damnificado considera injusta.
Según explica, durante el proceso se realizaron distintas pericias y actuaciones que, desde su perspectiva, respaldaban su versión de lo ocurrido:
- Pericia mecánica: habría determinado que la motocicleta fue impactada por el automóvil y que los daños observados eran compatibles con el accidente. También habría calificado a la motocicleta como el vehículo embestido y agente pasivo.
- Pericia médica: habría establecido una incapacidad permanente cercana al 10% como consecuencia del accidente.
- Actuación de Fiscalía: según sostiene el damnificado, habría determinado que él no fue quien cruzó el semáforo en rojo.
Sin embargo, asegura que la jueza que intervino en la causa terminó rechazando su demanda y otorgando un peso decisivo al testimonio de personas que, según denuncia, no se encontraban presentes al momento del accidente.
El hombre cuestiona especialmente que esos testigos serían amigos del demandado desde la infancia y que la propia sentencia habría reconocido la existencia de ese vínculo.
También señala que, durante la declaración, los testigos no habrían podido responder con precisión cuestiones como el color de la motocicleta, la vestimenta que llevaba o si utilizaba casco.

Una condena que supera los $10 millones
Además del rechazo de su demanda, el damnificado afirma que la resolución judicial le impuso el pago de honorarios por más de $10 millones, una situación que profundizó todavía más su difícil situación económica.
El hombre sostiene que la decisión terminó dejando de lado el valor que, según él, tenían las pericias mecánica y médica, así como las actuaciones de Fiscalía, frente a testimonios que considera cuestionables.
Su reclamo no apunta únicamente a una compensación económica. Asegura que necesita una intervención quirúrgica para tratar las lesiones que arrastra desde el accidente y que, debido a su situación, continúa viviendo con dolor, inestabilidad y limitaciones para caminar, cargar peso y realizar distintas actividades.
Ahora pide ayuda para poder operarse y afrontar la recuperación
A través de su testimonio, decidió hacer pública su situación y solicitar solidaridad.
Aclara que el principal problema no es únicamente conseguir el dinero para la operación, sino poder afrontar los gastos que tendrá durante los meses posteriores: alquiler, alimentación, movilidad y demás costos asociados al período de recuperación, durante el cual no podrá desenvolverse con normalidad.
Por ese motivo, pide a quienes puedan colaborar que lo hagan y, especialmente, solicita que su historia sea compartida para lograr que llegue a más personas.
Alias para quienes deseen colaborar:
CARACAS3010
A nombre de Daniel Duque




