El dólar oficial en el Banco Nación cotiza este miércoles a $1.445 para la compra y $1.495 para la venta, tras registrar un alza de $5 respecto al cierre de la jornada anterior.
Con este valor, la divisa estadounidense alcanza su cotización más alta del año e iguala el nivel registrado el pasado 2 de enero. En lo que va de junio, acumula una suba de 4,5%, muy por encima de la inflación mensual esperada, cercana al 2%.
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Por su parte, el dólar mayorista opera a $1.468 para la compra y $1.477 para la venta. En el segmento financiero, el dólar MEP se vende a $1.505 y el contado con liquidación (CCL) cotiza a $1.554. En tanto, el dólar tarjeta se ubica en $1.943.
La cotización oficial comenzó a ganar impulso desde finales de mayo y, desde la semana pasada, las subas se han vuelto cada vez más pronunciadas.
¿Hay margen para que el dólar siga subiendo?
Leo Anzalone, director del CEPEC, señaló que el mercado atraviesa una búsqueda de un nuevo equilibrio más que un episodio de tensión puntual.
«Durante varios meses el tipo de cambio quedó bastante rezagado frente a una inflación que siguió avanzando a un ritmo de entre 2% y 3% mensual. Eso fue erosionando la competitividad y generando un atraso cambiario», explicó.
El economista consideró que todavía existe margen para nuevas subas de la divisa. «Dependiendo del punto de referencia, el dólar podría tener espacio para avanzar hacia una zona de entre $1.550 y $1.650 para recuperar parte de la nominalidad acumulada, sin que eso implique necesariamente un cambio de régimen», afirmó.
No obstante, advirtió que el segundo semestre suele ser menos favorable en términos de oferta de divisas. «La cosecha empieza a perder fuerza, el turismo emisivo gana peso y también aumenta la demanda de cobertura. A eso este año se suma el ruido de un calendario político que ya comienza a mirar hacia 2027″, agregó.
¿Una crisis cambiaria en el horizonte?
En este contexto, Anzalone descartó un escenario de desorden cambiario. «El Gobierno llega con mayores reservas, mejor acceso al financiamiento corporativo y con un mercado que todavía le reconoce cierta consistencia fiscal. La clave será cómo administre la transición entre la abundancia de dólares de la primera mitad del año y una segunda parte más exigente», indicó.
En la misma línea, Ignacio Morales, de Wise Capital, aseguró que, pese al repunte, los operadores no prevén una crisis cambiaria inminente.
«El mercado considera que esta corrección era previsible debido al atraso acumulado durante el primer semestre del año«, sostuvo.
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Asimismo, señaló que los analistas esperan que la divisa continúe registrando ajustes graduales durante la segunda mitad del año para evitar perder terreno frente al avance de los precios internos.
Con Información de perfil.com.-



