El reciente fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que bloqueó los aranceles generales impulsados por el expresidente Donald Trump generó incertidumbre en la política comercial bilateral y tuvo un impacto directo en el diferencial arancelario que beneficiaba a Argentina. La decisión judicial pone en duda algunas de las ventajas obtenidas por Buenos Aires en el marco del acuerdo comercial reciente, aunque no afecta la ampliación de la cuota de exportación de carne.
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La sentencia estableció que la facultad de fijar aranceles corresponde al Congreso estadounidense. El tribunal sostuvo que la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA) no otorga al Poder Ejecutivo la autoridad para imponer tributos de amplio alcance sin control parlamentario. De esta manera, se limita una de las herramientas que la administración Trump utilizó para presionar a sus socios comerciales y avanzar en objetivos de política exterior.
El fallo repercute directamente en el acuerdo comercial firmado entre Argentina y Estados Unidos. Hasta ahora, la economía argentina se beneficiaba de una política de aranceles reducidos frente a otros países de la región. Marcelo Elizondo, presidente del Comité Argentino de la International Chamber of Commerce, explicó que Argentina contaba con una posición favorable gracias a un esquema de arancel cero para unas 1.600 posiciones arancelarias y un tope del 10% para el resto.
Elizondo señaló que la Corte desconoció la potestad de Trump para ejercer su política arancelaria de manera unilateral. A partir de esta decisión, un tribunal inferior deberá ejecutar el fallo, lo que podría implicar el reembolso a importadores por los aranceles cobrados bajo ese régimen. El costo fiscal estimado ascendería a 170.000 millones de dólares.
Desde el sector industrial, el impacto se concentra especialmente en productos como acero y aluminio. El acuerdo permitía a Argentina acceder con arancel cero en determinadas posiciones, mientras que otros países, como Brasil, enfrentaban aranceles significativamente más elevados. Ese diferencial otorgaba a Argentina una ventaja competitiva que ahora podría diluirse.
Fuentes vinculadas a la negociación admiten que parte de ese diferencial frente a Brasil podría perderse, lo que modificaría la dinámica de las cadenas de valor y las decisiones de inversión. No obstante, consideran que la administración estadounidense podría buscar mecanismos alternativos para reinstaurar restricciones comerciales, lo que mantendría el escenario en evolución.
Gustavo Perego, director de Abeceb, destacó que el principal beneficio del acuerdo era la mayor previsibilidad en materia de inversiones. Además de la reducción arancelaria, el entendimiento incluía mecanismos de facilitación comercial que, según explicó, mantienen vigencia pese al fallo judicial.
En el sector ganadero, la atención se centra en la continuidad de la cuota de exportación de carne bovina. Perego aseguró que esa cuota no se vería afectada, ya que fue negociada por fuera del esquema general de reciprocidad. La ampliación acordada se mantiene vigente y garantiza un canal preferencial de acceso al mercado estadounidense.
La política arancelaria fue uno de los instrumentos centrales de la administración Trump tanto en el ámbito económico como en el geopolítico. La decisión de la Corte Suprema marca un precedente al limitar la discrecionalidad del Ejecutivo en el uso de aranceles con fines extracomerciales.
El nuevo escenario introduce incertidumbre sobre la futura estrategia comercial de Estados Unidos. Si bien Trump cuenta con mayoría legislativa republicana, aún debe definirse el grado de respaldo interno a eventuales iniciativas para restablecer medidas similares por vía legislativa.
En el sector privado advierten que la eliminación de los aranceles generalizados obliga a revisar las estrategias de acceso al mercado estadounidense. La ventaja relativa que Argentina había obtenido frente a otros países pierde fuerza, aunque algunos analistas consideran que el impacto de largo plazo podría ser moderado.
La Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA) señaló que el fallo declara ilegales los aranceles aplicados bajo el argumento de la IEEPA, lo que afecta tanto los aranceles vinculados a la crisis del fentanilo como los denominados aranceles recíprocos. En el caso argentino, la reducción del arancel del 10% al 0% para más de 1.600 posiciones arancelarias era el principal beneficio en materia de acceso a mercado, ahora puesto en cuestión.
La entidad aclaró que la cuota de carne bovina de 80.000 toneladas métricas no formaba parte del texto central del acuerdo comercial, por lo que no debería verse afectada por la decisión judicial.
En este contexto, los actores económicos monitorean la evolución de las definiciones en Washington. La necesidad de garantizar previsibilidad jurídica y estabilidad en materia de inversiones aparece como un elemento central para el futuro de la relación bilateral.
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Mientras tanto, la posibilidad de reembolsos millonarios a importadores estadounidenses añade presión fiscal y anticipa nuevos debates sobre el alcance de la IEEPA y la competencia del Congreso en materia arancelaria. Las decisiones que se adopten en las próximas semanas serán determinantes para los sectores exportadores argentinos y para el comercio regional.
Con Información de Infobae.-




