Los broches para tender la ropa suelen desecharse cuando se rompen, ya que son frágiles y fáciles de doblar. Al manipularlos con brusquedad, el resorte es la parte que más se deteriora, lo que impide que sigan sujetando las prendas con firmeza. Sin embargo, estos pequeños objetos pueden reutilizarse de múltiples formas dentro del hogar.
La mayoría de los broches son de madera —aunque también existen versiones plásticas—, lo que permite reciclarlos fácilmente y darles un nuevo propósito. El primer paso consiste en desarmarlos por completo y lijarlos cuidadosamente para eliminar astillas o imperfecciones que puedan causar lesiones al manipularlos. Luego, se pueden pintar con los colores que se prefiera para darles un toque personalizado. También es válido dejarlos al natural, aunque aplicarles barniz ayuda a protegerlos y prolongar su vida útil.
Una opción creativa, ideal para realizar con niños, es formar flores uniendo varios broches con pegamento (puede ser silicona fría o cola blanca), dándoles la forma de una planta.
ÚNETE A NUESTRO GRUPO DE WHATSAPP PARA ESTAR INFORMADO

¿Qué se puede hacer con broches rotos?
Otra alternativa es fabricar un servilletero. Para ello, se deben disponer los broches en forma de semicírculo, dejando un espacio central para colocar las servilletas. También se pueden crear decoraciones para paredes o escritorios: por ejemplo, pequeñas mariposas armadas con las piezas en diagonal como alas y una en el centro como cuerpo. Incluso se les pueden añadir antenitas para mayor detalle.
En redes sociales ha circulado una solución casera para evitar que los cables de los cargadores se dañen: consiste en abrir el broche, colocar el cable en la ranura, enrollarlo suavemente y sujetar el conector para mantenerlo firme y protegido.
Usos decorativos y prácticos en otras áreas del hogar
Curiosamente, también es posible elaborar un espejo decorativo casero. Solo hace falta pegar los broches (mejor si están pintados o barnizados) alrededor del borde de un vidrio de tamaño medio. Este adorno puede colocarse en el recibidor o sala de estar para brindar un toque original y sorprender a las visitas.
En la cocina, los broches pueden transformarse en prácticos colgadores. Basta con fijarlos a una tabla de madera con la parte de sujeción hacia abajo, para colgar trapos, toallas o paños de cocina de manera ordenada y accesible.
Para crear portavasos, simplemente hay que desmontar los broches, quitarles el resorte y pegarlos en forma circular. Y si se desea fabricar un portavelas decorativo, se necesitan broches (separados en mitades), un envase plástico reciclado y pegamento. Las piezas de madera se adhieren alrededor del recipiente, que luego se pinta a gusto. En el centro se coloca la vela o un portavelas pequeño para completar el objeto.
En definitiva, los broches rotos, lejos de ser un desecho, pueden convertirse en elementos útiles, decorativos y creativos con un poco de ingenio y dedicación.
ÚNETE A NUESTRO GRUPO DE WHATSAPP PARA ESTAR INFORMADO
Con Información de TN.-



