Sean «Diddy» Combs logró una victoria legal luego de que un juez federal en Nueva York desestimara una demanda por agresión sexual en su contra. La decisión se basó en el hecho de que la demandante, identificada como «Jane Doe«, no cumplió con el requisito de revelar su identidad públicamente, un elemento esencial para que el caso pudiera avanzar.
ÚNETE A NUESTRO CANAL DE TELEGRAM PARA ESTAR INFORMADO
La denuncia, presentada en octubre del año pasado, acusaba al empresario y artista de haber agredido sexualmente a la demandante en una fiesta en 1995. Además, la mujer alegaba que, tras rechazarlo, fue víctima de violencia física a manos de Combs. Sin embargo, el juez Lewis J. Liman determinó que el anonimato de la acusadora impedía que el proceso legal siguiera adelante.
El abogado de la demandante, Tony Buzbee, intentó que el tribunal permitiera continuar con la demanda sin que su clienta tuviera que revelar su identidad, pero su solicitud fue rechazada. A pesar de que se le otorgó la oportunidad de modificar la demanda antes del 20 de marzo de 2025 para incluir su nombre real, la mujer no lo hizo. «Hasta el día de hoy, 31 de marzo de 2025, (Doe) no ha presentado una denuncia en su propio nombre, ni ha solicitado una prórroga para hacerlo», indicó Liman en su fallo, lo que resultó en la desestimación definitiva del caso.
El equipo legal de Diddy se ha mantenido firme en su postura de que las acusaciones anónimas no deben prosperar en los tribunales. «Este es el segundo caso interpuesto por estos abogados contra el Sr. Combs que ha sido desestimado en su totalidad. No será el último. Las demandas presentadas por personas que se amparan en el anonimato no se sostendrán ante un tribunal de justicia», señalaron en un comunicado difundido por medios estadounidenses.
Aunque esta resolución representa un alivio para el productor musical, su situación judicial sigue siendo delicada. En septiembre de 2024, Diddy fue arrestado bajo cargos relacionados con tráfico sexual, crimen organizado y prostitución. Actualmente, se encuentra detenido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn a la espera de su juicio, previsto para mayo de 2025. En caso de ser hallado culpable, podría enfrentar una condena de cadena perpetua.