El secretario de Energía de la Nación, Eduardo Rodríguez Chirillo, aseguró este martes que el Gobierno no prevé implementar cortes programados de electricidad para los usuarios residenciales durante el verano, desestimando así una medida anticipada por el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, el pasado fin de semana.
Rodríguez Chirillo explicó que el objetivo del Gobierno es incentivar la reducción voluntaria del consumo energético entre las grandes empresas, ofreciéndoles una compensación económica si disminuyen su demanda durante los meses críticos del verano. “No habrá cortes programados ni se volverá a los cortes rotativos de los años 80, como ocurrió con Alfonsín. Nada de eso está previsto ni creemos que vaya a suceder”, afirmó el secretario en declaraciones radiales.
El funcionario subrayó que la prioridad del Gobierno es evitar cualquier interrupción forzada del suministro eléctrico en los hogares: “En ningún momento se ha contemplado cortes programados para los usuarios residenciales”. No obstante, aclaró que el enfoque está en las grandes industrias, que son las principales consumidoras de energía. Rodríguez Chirillo indicó que el plan lleva meses en desarrollo: “Estamos ofreciendo a las empresas que voluntariamente reduzcan su capacidad de contratación de potencia para aliviar la red”.
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El secretario explicó que las grandes industrias recibirán aviso con antelación para que, en los meses de mayor demanda, como diciembre y febrero, ajusten su producción y reduzcan su carga eléctrica. A cambio, el Gobierno ofrecerá una remuneración a aquellas empresas que opten por no contratar tanta potencia. “Quiero destacar que este plan es completamente voluntario. No se trata de una imposición como los cortes programados, donde se establece un horario fijo para interrumpir el servicio. Esto es diferente”, aclaró.
Rodríguez Chirillo también señaló que se están realizando obras en el sistema de transporte de electricidad para reforzar la red y reducir su vulnerabilidad ante posibles cortes. “Estamos instalando transformadores en puntos críticos del sistema para mejorar su estabilidad”, aseguró.
Finalmente, el secretario pidió moderar el lenguaje alarmista al referirse a la posibilidad de un colapso del sistema eléctrico. “Terminos como ‘blackout’ o ‘apagones’ son tremendistas y no ayudan en nada”, concluyó.




