Luego que el expresidente de Argentina, Alberto Fernández, anunciara que viajaría a Venezuela para ser testigo internacional del proceso electoral, invitado por el Consejo Nacional Electoral (CNE), el gobierno de Nicolás Maduro, le invitó a que desistiera de su viaje debido a las declaraciones que emitió en las que afirmó que si el actual mandatario perdía las elecciones, debía entregar el poder.
«El gobierno nacional venezolano me transmitió su voluntad de que no viajara y desistiera de cumplir con la tarea que me había sido encomendada por el Consejo Nacional Electoral. La razón que se me dio es que, a juicio de aquel gobierno, declaraciones públicas realizadas por mí ante un medio nacional causaban molestias y generaban dudas sobre mi imparcialidad. Entendieron que la coincidencia con lo que había expresado un día antes el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, generaba una suerte de desestabilización del proceso electoral».
Fernández publicó en sus redes sociales que no comprendía lo ocurrido. «Solo dije que en una democracia, cuando el pueblo emite su sufragio, “el que gana, gana y el que pierde, pierde” y si el oficialismo fuera eventualmente derrotado debía aceptar el veredicto popular. Otro tanto debería hacer la oposición en el caso de que el resultado le fuera adverso».
Por tal motivo, el líder peronista decidió no viajar a Venezuela. «creí conveniente no viajar y no dar lugar a que se me atribuya querer enturbiar una jornada electoral trascendental, cuando solo buscaba cumplir con la tarea propia de un veedor electoral».
Como puede verse en la nota que se muestra, el Consejo Nacional Electoral de la República Bolivariana de Venezuela me convocó a participar como veedor de la elección que se celebrará en ese país el próximo domingo.
— Alberto Fernández (@alferdez) July 24, 2024
En el día de ayer, el gobierno nacional venezolano me transmitió… pic.twitter.com/MAVkjCwJIS




