De acuerdo a los especialistas, los planes anunciados por Sergio Massa durante el fin de semana compensará la devaluación por poco tiempo y el impacto se «licuará» rápidamente ante la aceleración de la inflación.
La batería de medidas despertó un fuerte rechazo en las entidades que representan al sector empresario -como la UIA, la Cámara de Comercio y la CAME-, pero también generó inquietudes entre los economistas, que advirtieron sobre el efecto que generará en el bolsillo de los distintos sectores como así también en las cuentas fiscales nacionales.
“Massa dejó su rol de ministro yse puso el traje de candidato liso y llano. Hasta ahora hizo lo que hace un ministro de Economía en una crisis, con un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) con compromisos. La devaluación aceleró los precios para agosto y septiembre, y eso impactó muy claramente en los ingresos de toda la población. De lo que se trata es de paliar con pocas probabilidades de éxito esas decisiones duras que un ministro de Economía tiene que tomar”, analizó el director de Analytica, Ricardo Delgado, en diálogo con TN.
Y aclaró que esos ingresos para mejorar el poder de compra “no van a ser demasiado significativos” justamente por la inflación. “La ilusión monetaria hace que sea eso, una ilusión. Y menos sectores creen en esa ilusión. Evidentemente, la posibilidad de que tenga un impacto sobre la demanda real de bienes y servicios es baja”, continuó.
Por otra parte, los analistas plantearon que no son disposiciones que serán suficientes para hacer frente a la inflación de los próximos meses y que, además, sumarán más complicaciones al frente fiscal, ya presionado por el pedido explícito del FMI de reducir un 11% el gasto en los próximos cuatro meses.
En el Palacio de Hacienda calcularon que estas últimas disposiciones requerirán $729.000 millones, lo cual tensa aún más el compromiso de reducir el déficit fiscal que se asumió con el Fondo Monetario internacional (FMI).
Con información de TN




