La periodista venezolana, Alejandra Oraa compartió en su cuenta de Instagram este interesante relato, de la foto de Luis Miguel Arias, que en su momento se hizo viral por mostrarse agotado en su paso por la peligrosa selva de Darién.
¿Recuerdan esta fotografía? ¿Qué puede transmitirnos una imagen de un hombre y su hija enfrentando el desafiante Tapón del Darién? Fue tomada hace casi un año, el 23 de septiembre de 2022, por el fotógrafo @historiassencillas y se publicó posteriormente en el New York Times, dando la vuelta al mundo.
En la imagen, vemos a Luis Miguel Arias, un padre exhausto que ya no podía seguir adelante a tan solo dos días de ingresar al traicionero cruce del Tapón del Darién. Estaba agotado,
sin fuerzas para hablar, mientras su hija, Melissa Arias, de 4 años, viajaba a su lado.Un año después de capturar este conmovedor momento, el fotógrafo se reunió con Arias y su hija para conocer su destino después de completar el cruce. Este artículo se encuentra entre los más leídos hoy en el @nytimes.
Hoy en día, la familia reside en Palo Alto, California. Luis Arias está a la espera de obtener un permiso de trabajo, mientras que su esposa ocasionalmente trabaja como manicurista.
Su hijo comenzará el cuarto grado en otoño, y su hija el jardín de infantes. Arias recuerda con cierta vergüenza cómo se sintió débil en aquel momento, con sus hijos observándolo. Sin embargo, ese sentimiento parece haber quedado atrás. «Me arriesgué, pero lo logré», afirma. «Me arriesgué por ellos. Para mí, es un logro personal, porque logré traer a toda mi familia».La historia de hoy en el New York Times nos sirve como un recordatorio del sufrimiento que millones de personas en todo el mundo padecen. Subraya las vidas de las familias obligadas
a huir, reubicarse y migrar en busca de sobrevivir. Permitamos que estas historias reales nos sensibilicen ante la tragedia humana que enfrentan millones, sin importar su lugar de origen.Tenemos el compromiso de ayudar a los que lo siguen intentando.
Escribió la comunicadora social
La historia fue compartida por «The New York Times»: «Fueron una pequeña parte de un aumento incesante: los venezolanos se dirigieron a los Estados Unidos con la esperanza, aunque ilusoria, de una nueva vida. Pero Luis Miguel Arias no pudo seguir. Fue septiembre. 23, 2022, y solo llevaba dos días en el traicionero cruce, una ruta que une Colombia a Panamá que es utilizada por migrantes que huyen. Ya estaba tan agotado que ni siquiera podía hablar. Su hija, Melissa Arias, de 4 años, estaba haciendo el viaje con él. Ella solo tenía ojos para su padre mientras él flaqueaba», compartieron desde el medio.
Redacción: Jacmibel Rosas




