Semanas después de que lo anunciara el jefe de gobierno de la ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, la Legislatura porteña aprobó ayer una serie de modificaciones a la ley Nº 2265, que regula la verificación técnica vehicular (VTV), con el objetivo de extender su vigencia y rebajar los gastos de los contribuyentes.
La norma, que fue sancionada ayer por la Legislatura de la ciudad de Buenos Aires, estira hasta cuatro años desde el momento del patentamiento del vehículo la primera verificación técnica obligatoria (VTV) si no ha superado los 60.000 kilómetros.
Asimismo, se establece que la revisión anual que rige hoy pasará a hacerse cada dos años hasta el octavo año cumplido de antigüedad del automotor, siempre para rodados con un kilometraje inferior al mencionado. A partir del octavo año o de que el vehículo supere los 80.000 kilómetros, deberá hacerse anualmente.
Además, a jubilados, pensionados y personas mayores de 65 años se les eximirá del pago de tarifa si sus ingresos no superan dos haberes jubilatorios mínimos, y también será gratis el trámite para personas con discapacidad, sus tutores, padres, hijos, cónyuges o convivientes. Accederán a este beneficio aquellos que se encuentren en condiciones de vulnerabilidad económica o social.
Más verificadores
Paralelamente, se amplió la oferta de verificadores, por lo que se migrará de un sistema de concesiones a uno más abierto, al que los privados que cumplan con las condiciones necesarias podrán sumarse. Así se va a ampliar la oferta disponible hoy para los vecinos de la Capital, con el propósito de generar competencia y nuevas posibilidades. Actualmente, la ciudad cuenta con siete plantas habilitadas.
Respecto de esta situación, el autor del proyecto, el legislador de Republicanos Unidos (RU) Roberto García Moritán, explicó a LA NACION: “Para nosotros era central que se ampliara la oferta de verificadores. Aprobada la ley, se logra un buen modelo, más abierto, en el que los privados que cumplan con las condiciones necesarias se pueden sumar. Así se van a generar competencia y nuevas posibilidades”.
“El primer punto en favor de la gente es que cambiamos la obligatoriedad de hacer la VTV otorgando un año más de plazo. Pasa de tres años contados de la compra del 0 kilómetro a cuatro años. Este solo cambio ya ahorra un turno, de gasto y tiempo, a los propietarios”, indicó el legislador.
“Por otra parte, los siguientes cuatro años de vida del vehículo (entre los 5 y 8 años) la verificación será bienal para vehículos con hasta 80.000 kilómetros. Esta cantidad era menor, pero logramos extenderla para beneficiar a más porteños, ya que entendemos que el riesgo de fallas automotores en ese kilometraje sigue siendo estadísticamente muy bajo. Así ahorramos dos visitas más, con su correspondiente costo. Queremos que cada porteño tenga más tiempo para sí mismo, para su familia, para hacer lo que quiera hacer, y mucho menos tiempo dedicado a trámites y burocracias”, concluyó.
En tanto, Rebeca Fleitas, diputada por La Libertad Avanza (LLA), sostuvo: “El oficialismo incluyó en su proyecto a último momento la posibilidad de establecer contratos directos con talleres de verificación y a la vez habilita nuevos llamados a licitación cuando se extingan las concesiones vigentes hasta por un plazo de 10 años. Esto resulta más arbitrario aún que el régimen de concesiones vigente y extiende la obligatoriedad de la VTV por dicho plazo”.
“Nuestro proyecto en cambio propone una VTV voluntaria con fuertes incentivos y beneficios fiscales o de otra índole que permitirían que los usuarios la realicen así de manera efectiva y sin ocasión estatal”, agregó. Y destacó: “El principal incentivo fiscal es la exención del pago de la totalidad del monto de la patente, lo que resulta perfectamente factible reduciendo el gasto superfluo en algunas pocas partidas en ciertos ministerios de la ciudad”. No obstante, luego el bloque acompañó la aprobación de la reforma.
Sobre esa misma línea, la legisladora libertaria explicó que “las estadísticas demuestran que los defectos técnicos de los vehículos no son una causa significativa de los accidentes de tránsito, ya que la mayoría de estos son producto de errores humanos”.
Desde el Frente de Todos (FDT) cuestionaron la forma en la que el proyecto llegó al recinto e insistieron en que “faltó tiempo” para poder trabajarlo. “Hace unos días nos enteramos de que iba a haber una suerte de bonificación para los usuarios que tienen que hacer la VTV. Es un anuncio de campaña que modificó el trabajo legislativo”, comenzó el legislador Juan Pablo Modarelli, y recordó: “Cuando hablamos de la VTV, estamos hablando de seguridad vial y no solo de recaudación, por eso el proyecto tuvo algunas modificaciones y lo hacía debatible, pero como siempre el anuncio de campaña no siempre llega a la realidad”.
“Es un tema que hay que discutir, pero es muy difícil poder acompañar un proyecto que fue modificado hasta diez minutos antes del inicio de la sesión. Vamos a acompañar los artículos que significan beneficios para los vecinos, pero el resto no”, afirmó.
La ley fue aprobada en general con 37 votos aportados por el oficialismo, La Libertad Avanza y Consenso Federal. Hubo 20 abstenciones del Frente de Todos y del Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT).
El radical Lucio Lapeña (UCREvolución) detalló: “Este es un paso más para seguir transformando el Estado, para que sea más eficiente y les simplifique la vida a todos los porteños a la hora de hacer trámites. En un país como el nuestro, es necesario seguir trabajando para que cualquier trámite sea más sencillo y ágil. El gobierno de la ciudad viene revirtiendo esa situación. Ya son más de 300 los trámites que se han digitalizado. En un trámite que debe ser presencial, como este, plantear modificaciones es fundamental”.
“Es un proyecto favorable que beneficia a los porteños porque agiliza y hace más eficiente el trámite de la verificación técnica vehicular que deben llevar a cabo los vehículos y ahora también los motovehículos”, completó.
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LN.-




