La esposa de Matthew Gibbard, el turista inglés asesinado en diciembre de 2019 en un asalto en la puerta del Faena Art Hotel de Puerto Madero, afirmó, durante el juicio por el homicidio, que la estadía de su familia en Buenos Aires fue “una pesadilla” y que viven “de manera dramática”. Además, les dijo a los 13 imputados que todos “colaboraron” en el hecho y “decidieron ir por la maldad”.
Susan Helen Gibbard, de 55 años, esposa del desarrollador inmobiliario asesinado, brindó testimonio a través de la plataforma Zoom y con la presencia de una traductora, en el juicio que se le sigue a 13 ciudadanos venezolanos ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°17, integrado por los jueces Silvia Guzzardi, Pablo Vega y Juan Giúdice Bravo.
“Nos vieron en el aeropuerto, eligieron seguirnos y cometer este terrible delito. Espero que todos vean que las elecciones en la vida tienen consecuencias: nunca entenderán la pesadilla que hemos vivido”, sentenció.
Al momento de llegar al lugar, el conductor bajó del vehículo y de acuerdo con lo expresado por la testigo, tanto Matthew como Stefan Zone -su hijastro- salieron a buscar las valijas, y cuando ella bajó y se encontraba en la vereda, sintió que alguien, desde atrás, intentaba sacarle su bolso.
“Vi que mi esposo corrió y que había gente escondiéndose. Pude ver a Matthew y escuché a Stefan diciendo algo sobre su pierna. Luego vi humo y cómo mi esposo estaba frente a mí, con sangre en su boca”, rememoró.
Susan vio que su marido se desvanecía y que algunas personas del hotel intentaban ayudarlo, tras lo cual fue trasladado en ambulancia al hospital, donde le informaron que había fallecido.
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Los cuatro venezolanos acusados de haber participado directamente del crimen del empresario constructor son Ángel Eduardo “Cachete” Lozano Azuaje, Luis José Lozano León, Aly José Ramos Ladera y Carlos José Manzo Tortolero, quien en el debate reconoció que esa no era su verdadera identidad, dijo que su nombre es Carlos José López Sánchez y aportó otro número de identificación y una fecha de nacimiento distinta.
Por este hecho, la fiscalía los imputa por “homicidio agravado criminis causae” (matar para ocultar otro delito y lograr la impunidad), “tentativa de homicidio agravado criminis causae” y “tentativa de robo doblemente agravado por el uso de arma de fuego y por su comisión en lugar poblado en banda”, delitos por los que podrían ser condenados a prisión perpetua.
Los otros nueve acusados son Rubén Darío Cañete Lobo, Anailuj Yesenia Aguilar Tovar, Daniel José Reinoza Zambrano, Elvis Javier Escalante Blanco, Christian Rafael Caicedo Lobo, Miguel Ángel Aguirre Cancine, Samuel Francisco Zerpa Menezes, Franco Antonio Rodríguez y Carlos Alberto Martínez Moreno.
A todos ellos, la fiscalía los acusa de integrar, junto a los cuatro imputados por el homicidio, una “asociación ilícita” que se dedicaba a asaltar a personas que arribaban al país desde el aeropuerto de Ezeiza y les atribuyen haber cometido desde el 12 de noviembre de ese año y hasta un día antes del crimen de Gibbard, otros siete “robos agravados” en hoteles y otros sitios de la Capital Federal.
LA NACION.-


