Un terremoto de magnitud 7,8 golpeó el sur de Filipinas y dejó al menos 14 personas fallecidas, además de provocar el derrumbe de diversos edificios. Tras el fuerte movimiento sísmico, las autoridades filipinas instaron a los habitantes de las zonas costeras a trasladarse a áreas elevadas ante el riesgo de tsunamis. El epicentro fue localizado a 24 kilómetros al oeste de la isla de Mindanao, en el sur del país.
En un primer reporte, el sargento Robert Dagon, integrante de la policía de Ciudad General Santos, informó que se había confirmado una víctima fatal y cuatro personas heridas. También indicó que varios edificios y viviendas sufrieron colapsos a causa del sismo. Paralelamente, el organismo encargado de la gestión de desastres en Filipinas señaló que continuaba verificando informaciones sobre posibles víctimas adicionales.
Posteriormente, el mayor Roland Catoburan, miembro de la policía local, confirmó que dos personas murieron en la localidad de Alabel, cercana a Ciudad General Santos, luego de quedar atrapadas bajo un muro que se desplomó. Ciudad General Santos fue una de las zonas más afectadas por el terremoto.
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Más tarde, el equipo de Defensa Civil de Filipinas actualizó el balance de víctimas y elevó a 14 el número de fallecidos confirmados. Por su parte, el Departamento de Bienestar Social y Desarrollo (DSWD) informó que al menos 131 personas resultaron heridas con lesiones de diversa gravedad, de acuerdo con los datos preliminares recopilados por el Equipo de Respuesta Rápida.
El movimiento sísmico tuvo su epicentro en el mar, a una profundidad de 35 kilómetros cerca de Mindanao, según informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). Poco después del terremoto principal, la misma región registró una réplica de magnitud 6,1.
Las redes sociales difundieron imágenes que mostraban la magnitud de los daños. En uno de los videos se observó el colapso de un centro comercial en Ciudad General Santos, mientras que en otra grabación pudo verse el derrumbe de un edificio escolar.
De acuerdo con el USGS, luego del sismo principal se registraron al menos cuatro réplicas adicionales con magnitudes que oscilaron entre 5,8 y 6,4 en la región de Mindanao. Equipos de rescate fueron desplegados en distintas zonas para asistir a los heridos y atender las emergencias.

Ante la situación, el presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., ordenó suspender las clases en las áreas afectadas de Mindanao e instó a la población a alejarse de las costas. “Trasládense ya a zonas altas. No esperen. Su vida es más importante que cualquier cosa que dejen atrás”, manifestó.
El Departamento de Educación dispuso además la asistencia de emergencia para unas 6.224 escuelas afectadas en cinco regiones de Mindanao, la segunda isla más extensa del país. La suspensión de clases impactó a aproximadamente 3,2 millones de estudiantes, precisamente el día en que comenzaba el ciclo lectivo 2026-2027.
Mientras tanto, el aeropuerto internacional que presta servicio a Ciudad General Santos canceló 17 vuelos durante la mañana, según informó la Autoridad de Aviación Civil de Filipinas a través de Facebook. Asimismo, diversas zonas de Mindanao sufrieron interrupciones en los servicios eléctricos y de telecomunicaciones.
Los terremotos son fenómenos habituales en Filipinas debido a su ubicación dentro del llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una región caracterizada por una elevada actividad sísmica y volcánica.
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Tras el terremoto, el Centro de Alertas de Tsunamis del Pacífico emitió advertencias por posibles olas en las costas de Filipinas, Indonesia, Palau, Taiwán y Papúa Nueva Guinea.
Las autoridades de Japón también activaron una alerta de tsunami para gran parte de su costa y estimaron la llegada de olas de hasta un metro de altura en distintos puntos del país. Por su parte, Indonesia ordenó evacuar zonas del norte de su territorio ante la amenaza de posibles tsunamis.

Con Información de Clarin.-




