Hace dos semanas, el Hospital de Pediatría Prof. Dr. Juan P. Garrahan difundió un comunicado por el incremento de las consultas por infecciones respiratorias que están recibiendo esta temporada. Pedía a la población “intensificar las medidas de prevención para disminuir el impacto de la gripe, las neumonías y la bronquiolitis” como consecuencia del aumento de la circulación de los virus que llegan con el otoño y el invierno.
En ese centro pediátrico nacional de referencia, según se detalló, el área de Emergencias está recibiendo “entre 300 y 400 consultas espontáneas” por día, con unas 60 internaciones que, en promedio, duran cinco días. Son infecciones respiratorias agudas bajas (IRAB), que son las que pueden avanzar hasta los pulmones.
Según el reporte del diario La Nación, la mayoría son menores de dos años, mientras que los pacientes más complejos tienen menos de seis años y padecen otras enfermedades.
El Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez también está atravesando semanas de alta demanda, con un crecimiento constante en los últimos 10 días. Daniel Freigeiro, subdirector médico de ese centro pediátrico porteño, indicó que se ve “un pico muy importante” de infecciones respiratorias, sobre todo por virus sincicial respiratorio (VSR).
La ocupación de camas, aún cuando faltan unas semanas para que la curva de casos estacional alcance su punto más alto, ya es casi del 90% en salas de clínica médica y del 85% en terapia intensiva, aunque no solo por los diagnósticos respiratorios, que están elevando la ocupación.
“La demanda es muy alta”, describió Freigeiro. Son pacientes que residen en la ciudad y que llegan desde distintos lugares de la provincia de Buenos Aires, al igual que sucede en el Garrahan. Son, principalmente, lactantes.
Por el momento, observan un aumento de casos que requieren cuidados en terapia intensiva (alrededor de la mitad de 29 camas en el sector). “Probablemente, estemos ante cuadros un poco más graves que otros años [previos a la pandemia de Covid]”, señaló el profesional.
Espera de hasta seis horas
En el Hospital de Niños Sor María Ludovica, en la ciudad de La Plata, la mayor demanda también se está presentando en estos momentos por síntomas respiratorios. Anteayer recibieron por guardia 273 pacientes en una sobredemanda que se combina con poco personal, entre médicos y residentes, lo que llega a generar esperas de hasta seis horas para los pacientes que el triaje indica que pueden esperar más que otros.
“Después de las 17 o las 18, que es cuando cierran las unidades sanitarias y las guardias pediátricas de otros centros, se produce la mayor demanda. Y hasta las 2 o 3 de la madrugada es cuando más sobrecargada está la guardia”, explica Karina Bandin, jefa de guardia de los miércoles del Servicio de Emergencias de ese hospital bonaerense de referencia para la atención pediátrica.
También hay dificultades con la disponibilidad de camas en centros gestionados por las obras sociales. En la Sala 60 del Hospital Sor María Ludovica había 22 chicos internados, todos por cuadros respiratorios y algunos sin poder ser derivados por su obra social.
“Los hisopados están dando como principal resultado infección por VSR, lo que conlleva varios días de internación por asistencia con oxígeno y esto demora el alta, con una realidad de camas acotadas, con menos profesionales y residentes –continuó la médica–. La situación está más que complicada. Aún no estalló el invierno y estamos tratando de gestionar cómo vamos a trabajar en las próximas semanas. La atención siempre se va a dar a los chicos, pero vamos a tener un límite, y eso es lo que nos preocupa”.
Alejandro Videla es presidente saliente de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) y jefe del Servicio de Neumonología del Hospital Universitario Austral.
“Hay muchos centros que están limitando la oferta de atención por falta de médicos”, señaló en diálogo con Influyen los bajos ingresos salariales, el cansancio en el personal de salud que no termina de recuperarse y la falta de cobertura suficiente de puestos de residencia.
Coincide, como fueron señalando médicos consultados en sanatorios, hospitales y clínicas, en que este año será “un invierno muy duro” para el sistema sanitario y la respuesta que se pueda dar a la población. “No habrá falta de camas y respiradores, sino de médicos para atender”, advirtió Videla.
La vacunación contra el Covid evitaría, a su parecer, otra ola de casos, no así con la influenza. “Sí podemos tener una ola de gripe por la pérdida que tuvimos de población vacunada [con antigripal] o de otros virus respiratorios para los que aún no hay cobertura con vacunas en el país. Esto con una población que tiende a envejecer y un 10% de personas con enfermedades respiratorias crónicas, sobre todo EPOC y asma. Son bastantes elementos para la tormenta perfecta. Todo esto puede volver a poner alta presión sobre el sistema sanitario”, agregó.
La Nación.-




