Paraguay enfrenta una profunda crisis política, económica y social que recuerda a la situación que vivió Argentina en diciembre de 2001. La renuncia del presidente Santiago Peña, el congelamiento de los ahorros de millones de clientes bancarios y las crecientes protestas en las calles generaron un escenario de incertidumbre en el país.
El conflicto se desató tras la intervención de Ueno Bank, entidad que dejó a cerca de tres millones de clientes sin acceso a sus depósitos. La situación afecta aproximadamente a la mitad de la población paraguaya, que ronda los seis millones de habitantes. Además, unos 850 millones de dólares pertenecientes a distintos organismos estatales permanecen inmovilizados en el banco.
La crisis también provocó consecuencias en la actividad económica. La exsenadora independiente Katya González advirtió que se interrumpió la cadena de pagos y que numerosos emprendedores quedaron afectados. “La gente está desesperada”, expresó en declaraciones a TN.
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Protestas y reclamos contra el Gobierno
El jueves, cientos de personas se concentraron frente al Congreso paraguayo para exigir que se avance con un juicio político contra Peña, a quien responsabilizan por la crisis. Durante la movilización se registraron insultos, enfrentamientos con la Policía y momentos de tensión.
El mandatario, integrante del Partido Colorado y en el poder desde agosto de 2023, fue cuestionado por sus presuntos vínculos con Ueno Bank, que habría mantenido hasta el año pasado. La entidad está bajo investigación por posibles irregularidades, entre ellas sospechas de vaciamiento y negociados.
Los manifestantes rechazaron que la renuncia presidencial se convirtiera en una salida que evitara su juzgamiento. El reclamo también apunta a recuperar los ahorros y obtener respuestas sobre el funcionamiento del banco.
La situación se agravó luego de que el Banco Central anunciara que se devolverían los depósitos de hasta 40 salarios mínimos. Sin embargo, todavía no hay precisiones sobre los plazos para concretar las devoluciones ni sobre qué ocurrirá con quienes tengan montos superiores.
González advirtió que las consecuencias van más allá de los ahorros afectados y sostuvo que el escándalo provocó un fuerte deterioro de la confianza en el sistema financiero y en la imagen de Paraguay.
La sucesión presidencial y las dudas sobre Pedro Alliana
La salida de Peña no garantiza una solución inmediata a la crisis. Su vicepresidente, Pedro Alliana, quedó en la línea de sucesión, aunque su eventual llegada al Ejecutivo también genera cuestionamientos.
González puso en duda su capacidad para recuperar la confianza pública y recordó las críticas que recibió por la contratación de familiares en la administración estatal. Uno de los casos fue el de su hija, Monserrat Alliana, quien ingresó al Congreso en octubre de 2023 con un salario elevado y sin concurso público. Posteriormente, renunció en medio de la polémica.
El Congreso rechazó el jueves el inicio de un juicio político contra el vicepresidente. Para la exsenadora, Alliana difícilmente pueda distanciarse de la gestión de Peña, a quien acompañó durante los últimos tres años.
La interna del Partido Colorado detrás de la crisis
La renuncia de Peña también estuvo precedida por una disputa dentro del oficialismo entre el mandatario y el expresidente Horacio Cartes, su principal referente político. El enfrentamiento giró en torno al control del Partido Colorado y la sucesión presidencial.
Según la reconstrucción planteada en la nota, Peña intentó consolidar su propio liderazgo dentro de la agrupación, pero perdió el respaldo de Cartes. En ese contexto, los pedidos de informes al Banco Central sobre Ueno Bank habrían contribuido a exponer irregularidades que, según las denuncias, eran conocidas desde hacía tiempo por sectores del poder político y por el entonces titular del organismo regulador, Carlos Carvallo, quien también renunció.
¿Qué pasará con el Partido Colorado?
Pedro Alliana podría contar con respaldo legislativo para gobernar, debido al peso histórico del Partido Colorado, que mantiene el poder en Paraguay de manera casi ininterrumpida desde 1947. La principal excepción fue el mandato de Fernando Lugo, entre 2008 y 2012, que terminó con su destitución por parte del Congreso.
Sin embargo, la respuesta de la sociedad será determinante para el futuro de su eventual gestión. González señaló que el respaldo político no necesariamente garantiza estabilidad frente al descontento en las calles.
La crisis también modifica el escenario electoral de cara a las presidenciales de 2028. Alliana había sido elegido como precandidato presidencial con el respaldo de Cartes, pero al asumir la Presidencia ya no podría competir por ese cargo, debido a la prohibición constitucional de la reelección.
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Ante ese escenario, el Congreso deberá designar a un nuevo vicepresidente. Según González, esa elección podría recaer en una figura cercana a Cartes.
Entre los nombres que podrían ganar protagonismo aparece el exministro de Obras Públicas Arnoldo Wiens, a quien la exsenadora mencionó como uno de los posibles candidatos mejor posicionados para la próxima disputa presidencial. Mientras tanto, Paraguay enfrenta el desafío de recuperar la confianza en su sistema financiero y contener una crisis política cuyo desenlace todavía es incierto.
Con Información de TN.-




