En un duro golpe contra las organizaciones criminales que azotan el sector transporte, seis hombres de nacionalidad venezolana fueron detenidos este martes durante un operativo de la Policía Nacional del Perú (PNP), según informó el Ministerio del Interior en un comunicado oficial.
La intervención se llevó a cabo en el distrito limeño de Puente Piedra, ubicado en el sector norte de la capital peruana, una zona que se ha convertido en epicentro de las investigaciones contra redes de extorsión.
Un arsenal de guerra y un historial de terror
De acuerdo con el reporte policial, los arrestados —cuyas edades oscilan entre los 23 y 32 años— forman parte de una banda delictiva bautizada como ‘Los remanentes del Tren de Aragua’.
Entre los aprehendidos figura Iam Gael León Díaz, de 28 años, quien ha sido identificado por las autoridades como el presunto cabecilla de esta estructura criminal. Durante el allanamiento de los inmuebles y la intervención táctica, los agentes incautaron un poder de fuego considerable, que incluye:
- Un subfusil automático tipo mini Uzi.
- Un fusil y una granada de guerra.
- Tres cacerinas (cargadores) y 85 balas sin percutir de calibre 9 milímetros.
- Seis teléfonos móviles, un automóvil, cuatro motocicletas y cuatro placas de rodaje.
- Uniformes de construcción civil y prendas con distintivos de distintas empresas.
Asimismo, en los registros se encontró un elemento clave para la investigación: un cuaderno con anotaciones detalladas sobre los supuestos cobros de «cupos» o extorsiones a diversas empresas de transporte urbano.
La pesadilla del transporte público en Lima
El sector del transporte urbano de pasajeros se ha convertido en el blanco principal de redes criminales que operan en los suburbios de Lima. Estas bandas exigen pagos extorsivos millonarios a las empresas bajo amenazas de muerte, una modalidad violenta que en los últimos dos años ha cobrado la vida de decenas de conductores y ha dejado múltiples atentados contra las unidades de transporte.
Con este operativo, las autoridades peruanas reafirman su compromiso de desmantelar las células delictivas que buscan sembrar el terror entre los trabajadores y ciudadanos que diariamente dependen del transporte público.



