La justicia de Estados Unidos le sumó una acusación formal a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores: uso de la tortura para mantener el control del poder, delito que se acumula a los cargos previos por narcotráfico.
Según la fiscalía estadounidense, el régimen operó un sistema de represión basado en detenciones arbitrarias, persecución y violencia sistemática contra la oposición política. La acusación detalla el uso de descargas eléctricas, golpizas y asfixia, además de amenazas psicológicas extremas.
Mientras tanto, la defensa de Cilia Flores solicitó prisión domiciliaria alegando un grave deterioro en su salud —con problemas cardíacos, pérdida de peso y secuelas tras su captura en Caracas el pasado 3 de enero—. El juicio de la expareja presidencial ante el tribunal federal de Manhattan está previsto para el 1° de junio de 2027.



