Un reciente análisis publicado en la revista Obesity sobre registros médicos de más de 92 millones de adultos estadounidenses encendió las alarmas de la comunidad médica: más de 1,1 millones de personas consumen medicamentos GLP-1 (como Ozempic) sin cumplir con los requisitos clínicos de obesidad o diabetes.
Claves del informe:
- Crecimiento exponencial: Las recetas «fuera de indicación» se multiplicaron por 15 entre 2021 y 2025, impulsadas por el fenómeno cultural, las redes sociales y la comercialización masiva.
- Perfiles diversos: Más de un tercio de quienes los consumen sin diagnóstico previo tienen un índice de masa corporal (IMC) normal, y se detectó una mayor incidencia de trastornos alimentarios en este grupo.
- Nuevas expectativas: Los expertos señalan que muchos pacientes los solicitan para perder pocos kilos, tratar presión o colesterol alto, o bien con la esperanza experimental de aliviar otras afecciones (como el alcoholismo o la niebla mental).
- Riesgos latentes: Al no haber participado en los ensayos clínicos principales, se desconocen los efectos a largo plazo en personas sin sobrepeso, advirtiendo sobre posibles cuadros de desnutrición y pérdida de masa muscular.




