El sacerdote Patricio Cruz Viale, quien enfrenta un juicio en Córdoba por una denuncia de abuso sexual presentada por una feligresa, volvió a quedar en el centro de la polémica luego de que su prima, Paulina Viale, revelara públicamente que también lo denunció por un presunto abuso ocurrido cuando ella era una niña.
En una entrevista con Arriba Córdoba, la mujer aseguró que decidió romper el silencio después de que el sacerdote fuera detenido en 2024 por la denuncia de otra víctima. Según explicó, ese hecho le permitió dejar atrás el miedo que la acompañó durante cuatro décadas.
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«Lo que hoy me siento a contar es que sufrí un abuso a los 7 años, una violación por parte de esta persona, que en ese momento tenía 16 años», expresó.
De acuerdo con su testimonio, el episodio ocurrió en un ámbito familiar y el responsable fue su primo, Patricio Cruz Viale. Durante años, aseguró, no pudo hablar de lo sucedido hasta que el religioso quedó detenido por otra causa.
«Cuando esta persona cae presa por la denuncia de otra víctima, a mí se me va el miedo», afirmó.
Paulina explicó que decidió hacer pública su historia no solo como parte de su proceso personal, sino también para alentar a otras víctimas de abuso sexual a denunciar cuando se sientan preparadas.

«Con mi historia busco salir de 40 años de silencio y de una vida muy difícil, pero también marcar un antecedente para que otras personas se animen a hablar, como me animé yo», sostuvo.
La mujer reconoció que el delito que denunció podría estar prescripto debido al tiempo transcurrido, aunque remarcó que hacer visible su caso tiene un valor fundamental.
«Hablar habilita a otras personas para que denuncien, porque la víctima denuncia cuando puede», señaló.
También contó que comenzó a trabajar lo ocurrido en terapia y que conocer la denuncia de otra víctima fue determinante para animarse a dar el paso.
«Empecé a hablar y eso me sacó del lugar de víctima. Así pude hacer la denuncia», explicó.
Finalmente, aseguró que decidió romper el silencio para dejar atrás la culpa y evitar sentirse cómplice.
«Estuve así 40 años. No quiero tener más vergüenza ni seguir escondiéndome. Si no lo digo y no lo cuento, siento que soy cómplice«, concluyó.
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Mientras tanto, Patricio Cruz Viale continúa siendo juzgado por la Cámara 4.ª del Crimen de Córdoba por la denuncia presentada por una feligresa de la iglesia Virgen de Schoenstatt. El sacerdote permanece con prisión domiciliaria desde enero de este año mientras avanza el proceso judicial.
Con Información de TN.-




