El uso constante de las redes sociales ha llevado a que muchos adolescentes normalicen ciertas prácticas que circulan en internet. Sin embargo, especialistas y campañas de prevención advierten que el hecho de que una conducta sea popular no significa que esté permitida por la ley.
En Venezuela, las acciones realizadas en entornos digitales también pueden acarrear consecuencias jurídicas, especialmente cuando afectan la privacidad, la integridad o la reputación de otras personas. La legislación venezolana contempla sanciones para diversos delitos informáticos y para conductas que vulneren los derechos de terceros mediante el uso de tecnologías de la información.
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Menores de edad también pueden responder ante la justicia
Una de las creencias erróneas más comunes es pensar que los menores de edad no tienen ningún tipo de responsabilidad por sus acciones en internet. No obstante, la normativa establece mecanismos de responsabilidad para adolescentes que incurran en conductas ilícitas, incluyendo aquellas cometidas a través de plataformas digitales.
Asimismo, las autoridades recuerdan que el anonimato en la red no garantiza impunidad. Existen herramientas y procedimientos que permiten investigar hechos ocurridos en internet e identificar a los responsables.
Conductas que pueden convertirse en delitos
Entre las acciones que representan un mayor riesgo se encuentran aquellas relacionadas con el ciberacoso, la suplantación de identidad y la vulneración de la privacidad de terceros. Algunas de ellas son:
- Compartir fotografías o videos íntimos sin el consentimiento de la persona involucrada.
- Crear perfiles falsos o utilizar herramientas de inteligencia artificial para hacerse pasar por otra persona.
- Participar en grupos destinados a humillar, amenazar o difundir mensajes de odio contra compañeros o conocidos.
- Publicar contenido con el propósito de dañar la reputación de alguien o promover el hostigamiento sistemático.
La legislación venezolana contempla sanciones para la difusión indebida de información personal, imágenes o datos obtenidos sin autorización, así como para otras conductas que atenten contra la privacidad de las personas.
La huella digital puede permanecer durante años
Especialistas en seguridad digital insisten en que borrar una fotografía, un comentario o un mensaje no elimina necesariamente las consecuencias de una acción. El contenido puede haber sido almacenado, compartido o capturado por otros usuarios, dejando una huella digital que puede permanecer durante años.
Las repercusiones tampoco se limitan al ámbito legal. Un comportamiento irresponsable en internet puede afectar la trayectoria educativa, profesional y personal de los adolescentes. Entre las posibles consecuencias se encuentran:
- Sanciones disciplinarias en instituciones educativas.
- Obstáculos para acceder a determinadas oportunidades académicas o laborales.
- Daños a la reputación y rechazo social.
- Aplicación de medidas socioeducativas y otras sanciones en los casos de mayor gravedad.
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Por ello, expertos recomiendan fomentar entre los jóvenes una cultura basada en el respeto, la empatía y el uso responsable de las redes sociales, con el fin de prevenir situaciones que puedan perjudicar tanto a las víctimas como a quienes las generan
Con Información de 2001online.com.-




