El cierre del histórico y amplio local de La Continental en la peatonal de Laprida, en pleno centro de Lomas de Zamora, parece ser apenas una muestra de una realidad mucho más profunda que se agudiza con el correr de los meses sobre todo en el centro comercial lomense.
Las persianas bajas, los carteles de «se alquila» y el cierre definitivo de negocios que funcionaban desde hacía mucho tiempo, habla de una realidad económica cada vez más compleja, especialmente para los pequeños comerciantes, pero también para las grandes cadenas y franquicias.
Un consumo ahogado por la crisis y la inflación, la apertura de las importaciones desde China y el cambio en los hábitos de consumo que parece inclinarse más por los showrooms online que por los locales a la calle, se combinan en una realidad que deja una peatonal histórica con el aspecto más alicaído en muchos años.
«Nací en Lomas y nunca vi algo así. Hoy pasear por Laprida es deprimente. Los comerciantes están bastante desesperados y las galerías, muertas», sostiene Mariano García, vecino de Lomas. El cierre definitivo de la sucursar de La Continental que quedaba en Laprida 267 tomó por sorpresa a la gente de la zona, que tenía a esa pizzería como un ícono habitual del paisaje.
El anuncio del cierre se concretó en los primeros días de marzo y quedaron muy atrás los tiempos en que estudiantes y oficinistas colmaban el gran salón que tenía tanto servicio de pizzería como cafetería. Alrededor de ese local, otros siguen el mismo camino.
En Laprida, la peor parte se la parecen llevar dos rubros: el gastronómico y el textil. El primero, por la disminución notable de clientes, y el segundo por la apertura de importaciones y la posibilidad de comprar, a bajo costo, directo desde China a través de aplicaciones como Temu o Shein.
No hay mediciones específicas de la situación comercial en el conurbano sur, pero se puede tener un panorama bastante cercano con los estudios en la Ciudad. Según un relevamiento de la Cámara Argentina de Comercio, durante marzo y abril de 2026 se registraron 277 locales cerrados, en venta o alquiler en las principales avenidas de la Ciudad de Buenos Aires, 30,7% más que el año pasado.
Los comerciantes señalan muchas causas que confluyen en este fenómeno. «Tenés desde alquileres altísimos hasta cada vez menos clientes, con menos dinero. La situación económica es muy mala y las medidas que benefician a la importación terminaron de diezmar algunos rubros», cuenta el empleado de un negocio de zapatillas.
En las redes sociales hay debate sobre lo que está ocurriendo en el centro de Lomas. «Cambió la manera de vender en el mundo. Showrooms, tiendas digitales o virtuales, ventas por redes. Nada es para siempre», señala Luciano Reos. Otros apuntan directamente a la responsabilidad política. «Que bajen los impuestos y demás servicios la Municipalidad y también los alquileres, hay pymes que están sofocadas por los impuestos y tasas municipales», plantea Miguel Lohrmann. También hay críticas directas al gobierno nacional: «En el 2014 había los mismos impuestos y todos los locales tenían lista de espera de meses (en especial en zonas comerciales céntricas)», señala Federico Valdes.
Debates de redes aparte, desde la cámara de comercio de Lomas de Zamora coinciden con que la radiografía económica de este momento resulta acuciante para el comercio en general y para ciertos rubros en particular. El presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Lomas, Antonio Kahale, aseguró que la situación actual “no se vivía desde la pandemia” y describió un escenario crítico para el sector.
Según publicó Inforegión, Kahale destaca que “la gente no tiene plata, pasan semanas que no se abren cajas, y a fin de mes hay que pagar sueldos, alquileres y servicios que aumentan todos los meses”. Así, los alquileres se caen, casi nadie está en condiciones de renovar por los ajustes y la falta de rentabilidad hace el resto.
Clarín.-




