Juan Carlos Mendoza, de 62 años de edad, fue asesinado el lunes por la tarde-noche en Montevideo, Uruguay, mientras estaba trabajando como repartidor de encomiendas.
Mendoza llegó a Uruguay hace seis años, en principio lo hizo solo, posteriormente invitó a su hijo Javier, a quien le aseguró que el país «brindaba mucha seguridad» pero además progreso económico. Así fue como su hijo se fue para allá y posteriormente el resto de su familia.
En Venezuela, Juan Carlos trabajó como vendedor en la tienda EPA, era de Chacaito, en la capital venezolana y quienes trabajaron con él afirman que era muy buen hombre, tranquilo, evitaba peleas a toda costa, por lo que se presume que su homicida andaba en un mal genio que lo hizo matarlo con un destornillador.




