El precio de los combustibles en Argentina cambió drásticamente en los últimos años. De ser uno de los países con la nafta más barata de América del Sur, ahora se ubica entre los más caros de la región.
Según un ranking de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos (Cecha), Uruguay lidera el listado con el litro a 1,89 dólares. Le siguen Perú (1,53) y Argentina (1,34), que quedó por encima de Chile, Brasil y Colombia, entre otros.
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Durante años, los combustibles en Argentina se mantuvieron bajos en dólares debido a subsidios y precios atrasados. En enero de 2021, el litro rondaba los 0,60 dólares. Sin embargo, esa situación comenzó a revertirse con la desregulación del mercado y la actualización de precios.
Desde fines de 2023, con la llegada del gobierno de Javier Milei, los valores iniciaron una tendencia alcista: pasaron de unos 0,70 dólares por litro a superar el dólar en 2025, y en las últimas semanas alcanzaron los 1,30 dólares.
El aumento reciente también estuvo influido por la suba internacional del petróleo. El barril de referencia Brent registró un incremento cercano al 30% durante marzo, impulsado en parte por tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
Aun así, los precios locales no reflejaron completamente ese incremento: la nafta súper subió alrededor de 12% y la premium cerca de 7%, por debajo de la evolución del crudo.
Especialistas del sector señalan que, si el petróleo continúa en alza, los combustibles podrían seguir aumentando, ya que aún no se trasladó el impacto total a los surtidores. Esta situación afecta principalmente a refinadoras y comercializadoras, que ven reducidos sus márgenes.
Además del contexto internacional, el encarecimiento responde a factores internos. Entre ellos, el fin del atraso en los precios, la devaluación de la moneda y la actualización de impuestos que permanecían congelados.
El Gobierno avanza con una política de “paridad de importación”, que busca que los precios locales se alineen con los costos internacionales. A esto se suma un cambio en la estrategia de las petroleras, que ahora aplican ajustes más frecuentes y menos visibles, en lugar de aumentos puntuales.
Pese al encarecimiento, el consumo muestra señales de estabilidad. Según datos oficiales, en enero el volumen de ventas creció levemente, con más de 1,4 millones de metros cúbicos comercializados, de los cuales el 59% correspondió a naftas.
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En este escenario, Argentina dejó de ser una excepción en la región y se acerca cada vez más a los precios internacionales, marcando un cambio estructural en el mercado de combustibles.
Con Información de Clarin.-




