La tasa de desocupación en Argentina alcanzó el 7,5% en el cuarto trimestre de 2025, lo que representa un aumento de 1,1 puntos porcentuales en comparación con el mismo período de 2024, cuando se ubicaba en 6,4%, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
El incremento también es significativo frente a finales de 2023, cuando el desempleo era de 5,7%, lo que evidencia una suba de 1,8 puntos porcentuales en dos años. En términos absolutos, el número de personas sin trabajo supera los 1,7 millones, tras sumarse 193.000 nuevos desocupados durante 2025. En el acumulado de los últimos dos años, unas 350.000 personas perdieron su empleo.
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El deterioro del mercado laboral también se observa en la comparación trimestral. Frente al tercer trimestre de 2025, cuando la desocupación era de 6,6%, se registró un aumento de 0,9 puntos porcentuales.
Por regiones, el Gran Buenos Aires concentra la mayor tasa de desempleo, con un 8,6%, seguido por la región pampeana (7,7%) y el noreste (5,6%). En contraste, las tasas más bajas se registran en el noroeste (4,2%), la Patagonia (4,8%) y Cuyo (4,9%). A nivel urbano, los índices más altos se observaron en La Plata, Mar del Plata y Río Gallegos, con un 9,5%.
El impacto es especialmente fuerte entre los jóvenes de 14 a 29 años. En este grupo, el desempleo aumentó 4,1 puntos porcentuales en varones (de 12,5% a 16,2%) y 3 puntos en mujeres (de 13,8% a 16,8%). En cambio, entre la población de 30 a 64 años, las tasas se mantuvieron estables. En el total general, la desocupación afecta más a las mujeres (7,9%) que a los hombres (7,2%).
El informe también evidencia un deterioro en la calidad del empleo. La tasa de subocupación se mantuvo en 11,3%, lo que equivale a unos 2,35 millones de personas, mientras que el empleo total cayó del 45,7% al 45%, con cerca de 150.000 ocupados menos.
Al mismo tiempo, la informalidad laboral creció del 42% al 43%. Proyectado a nivel nacional, esto implica unos 13 millones de trabajadores formales frente a 9 millones en condiciones informales. En los 31 aglomerados relevados, el número de ocupados se redujo en 93.000 personas en un año, acompañado por un aumento de 96.000 asalariados no registrados.
Otro dato relevante es el aumento del desempleo entre jefes de hogar, que pasó del 3,8% al 4,7%, así como la extensión del tiempo de búsqueda laboral, especialmente entre quienes llevan más de un año intentando conseguir empleo y entre personas con estudios superiores incompletos.
En el Gran Buenos Aires, el desempleo mostró uno de los incrementos más marcados: pasó del 8% al 9,5% en un año, con un total de 604.000 personas sin trabajo. Además, más de 1 millón de ocupados en esta región buscan otro empleo, ya sea por bajos ingresos, subregistro o insuficiente carga horaria. En la Ciudad de Buenos Aires, el desempleo subió del 3,7% al 4,8%.
Si se suman los desocupados, subocupados y ocupados que buscan mejorar su situación laboral, alrededor del 30% de la población económicamente activa —más de 6 millones de personas— presiona sobre el mercado de trabajo.
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Desde la consultora LCG advirtieron que los indicadores laborales muestran un deterioro general tanto en la comparación interanual como trimestral. Señalaron que el ajuste del mercado continúa produciéndose a través de una caída en la calidad del empleo —con más trabajadores independientes en lugar de asalariados— y una reducción de los salarios reales.
Asimismo, proyectaron un escenario poco favorable, marcado por la caída sostenida del empleo formal y un crecimiento económico débil y desigual entre sectores, con mayor impacto en aquellas actividades intensivas en mano de obra.
Con Información de Clarin.-




