En enero, el valor promedio de las expensas en Argentina superó los $254.000, tras registrar un incremento mensual del 1,37%. Aunque la suba se ubicó por encima de la inflación, refleja una desaceleración en comparación con los aumentos observados en años anteriores. No obstante, continúa ejerciendo presión sobre los gastos fijos de quienes viven en edificios bajo el régimen de propiedad horizontal.
En diálogo con Infobae, Guido Commenge, analista de la consultora Octopus, explicó que el aumento de las expensas es una tendencia histórica. “Suben todos los meses y siempre ha sido así. Sin embargo, durante el último año observamos una desaceleración en el ritmo de aumento. Continúan subiendo, pero en una proporción considerablemente menor que en años previos”, señaló.
Este escenario representa un desafío adicional para los propietarios e inquilinos, quienes ya enfrentan una pérdida sostenida del poder adquisitivo. En muchos casos, las expensas se suman al costo del alquiler, lo que dificulta aún más el acceso y la permanencia en la vivienda.
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Commenge indicó que la evolución de estos costos responde a la dinámica general de la economía. “En un contexto inflacionario, con costos elevados, el impacto sobre las expensas es inevitable. Generalmente el ajuste se produce con cierto rezago: en períodos de alta inflación no logran actualizarse plenamente, mientras que en etapas de menor inflación tienden a corregirse”, explicó.
Entre los principales factores que impulsan el aumento, la periodista Belén Escobar destacó que los salarios de los encargados y las cargas sociales representan cerca del 70% del gasto mensual de un consorcio, lo que constituye el componente más significativo.
A ello se suma el encarecimiento de los servicios públicos, como el agua y la electricidad, que en muchos edificios están incluidos dentro de las expensas, sin posibilidad de abonarlos por separado. Además, el mantenimiento de espacios comunes y los gastos administrativos completan la estructura de costos. Según detalló Escobar, las tareas de mantenimiento representan aproximadamente un 11% mensual del total.
En cuanto al nivel de cumplimiento en el pago, Commenge afirmó que la morosidad es una preocupación constante, ya que cuando un propietario deja de abonar, el resto de los vecinos debe cubrir esos gastos. Sin embargo, destacó que nueve de cada diez personas pagan sus expensas con regularidad.
El especialista advirtió que los consorcios con altos niveles de deuda enfrentan mayores dificultades, debido a que los gastos fijos deben afrontarse igualmente, lo que puede derivar en nuevas subas para compensar los faltantes.
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Respecto a la posibilidad de reducir el impacto mediante una baja de impuestos locales, Commenge consideró que el margen de maniobra es limitado. “El mayor peso corresponde a los salarios, que dependen de negociaciones paritarias, y a los servicios públicos, donde también existe escaso margen de intervención”, concluyó.
Con Información de Infobae.-




