La ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, confirmó que Diego Valenzuela será el primer titular de la nueva Agencia de Seguridad Migratoria. La funcionaria brindó detalles del anuncio durante una entrevista en Radio Mitre, donde explicó el nuevo enfoque del Gobierno para reforzar los controles fronterizos y articular la política migratoria con la estrategia de seguridad nacional.
En ese contexto, Monteoliva destacó la creación de la Agencia de Seguridad Migratoria como la tercera dependencia del Ministerio, junto con la Agencia Federal de Emergencias (AFE) —con la que se coordina el plan de combate de incendios en distintas provincias— y el RENAR (Registro Nacional de Armas), anteriormente conocido como ANMAC.
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La ministra señaló que la conducción del nuevo organismo quedará en manos del exintendente de Tres de Febrero y actual senador provincial. Explicó que la Dirección Nacional de Migraciones fue incorporada al Ministerio de Seguridad hace poco más de un mes, una decisión que —según afirmó— se venía evaluando desde hacía tiempo. “No es casual que Migraciones se integre a Seguridad: forma parte de la política de seguridad nacional y estamos avanzando hacia la conformación de una futura Agencia de Seguridad Migratoria”, sostuvo.
Consultada por el periodista Eduardo Feinmann sobre la designación de Valenzuela, Monteoliva aclaró que aún no fue formalmente nombrado, aunque confirmó que se incorporará una vez que se publique el decreto correspondiente. “La estructura de Migraciones seguirá funcionando como hasta ahora, con sus áreas operativas”, agregó.
El panorama de la seguridad nacional
Monteoliva definió a la seguridad como una de las principales preocupaciones de la sociedad argentina. Aseguró que los indicadores oficiales muestran una baja tanto en homicidios como en robos en las 24 jurisdicciones del país, aunque reconoció el fuerte impacto social que genera cada hecho violento. “Un solo episodio nos conmueve a todos, más allá de la evidencia estadística”, admitió.
La ministra marcó diferencias con la gestión kirchnerista en el abordaje del delito: “Nuestro foco está puesto en las víctimas. No tenemos una visión romántica del delito ni hemos ideologizado la seguridad”. Rechazó además las críticas que califican a su gestión como represiva y subrayó que el objetivo es resolver los problemas, no justificarlos ni minimizarlos.
En materia de narcotráfico, afirmó que la lucha es permanente y que no existen batallas definitivamente ganadas. Destacó los resultados del Plan Bandera en Rosario y remarcó que en 2025 se alcanzaron cifras récord de incautaciones: 115.000 kilos de marihuana y 14.400 kilos de cocaína.
Advirtió, además, que América del Sur se consolidó como el epicentro global de la cocaína, con una creciente diversificación de rutas y métodos del crimen organizado, lo que obliga —según dijo— a repensar las políticas migratorias y fortalecer los controles en todos los niveles. En ese sentido, hizo hincapié en la cooperación regional para combatir el lavado de activos y las nuevas modalidades de reclutamiento criminal.
Sistema penitenciario y fuerzas de seguridad
En relación con el sistema penitenciario, Monteoliva confirmó que en un plazo aproximado de cuatro meses se trasladará a los detenidos de la cárcel de Devoto a la de Marcos Paz y reconoció la problemática de la sobrepoblación carcelaria. También planteó la necesidad de construir más establecimientos y de crear instituciones diferenciadas para adolescentes, en el marco del debate sobre la posible baja de la edad de imputabilidad a 13 años.
La ministra abordó además la situación de la obra social de las fuerzas de seguridad y anunció la próxima disolución de IOSFA. Explicó que el sistema será reemplazado por un modelo de contratación de servicios privados para cubrir a cerca de 197.000 personas, entre efectivos en actividad y retirados de Prefectura y Gendarmería.
Endurecimiento de la política migratoria
Sobre el endurecimiento de la política migratoria, Monteoliva detalló los recientes operativos realizados en fronteras, aeropuertos y puertos. Indicó que en diciembre se expulsó a 2.403 personas y en enero a 2.971, por motivos como inadmisión, deportación o pedidos de extradición. “Los movimientos migratorios son un eje central de la política de seguridad nacional”, enfatizó.
Hasta ahora, Migraciones funcionaba como una Dirección Nacional bajo el Ministerio del Interior, con un perfil principalmente administrativo enfocado en residencias, ciudadanía y control documental. Desde el oficialismo sostienen que ese esquema quedó asociado a políticas de fronteras laxas y controles insuficientes.
El nuevo diseño busca transformar Migraciones en una agencia nacional con mayor autonomía, capacidad operativa y competencias ampliadas, con un rol activo en la seguridad nacional, el control de fronteras y la prevención de delitos transnacionales. El cambio se consolidó cuando el presidente Javier Milei transfirió el área al Ministerio de Seguridad, como parte de una estrategia más amplia del Gobierno.
En la Casa Rosada explican la decisión como parte de una “batalla cultural” que incluye reformas laborales, tributarias y migratorias. En ese marco, la elección de Diego Valenzuela tiene un fuerte componente político. Exintendente, ex PRO y uno de los primeros dirigentes en sumarse a La Libertad Avanza, es considerado un hombre de confianza de Patricia Bullrich y el perfil elegido para liderar una etapa de ruptura con el enfoque anterior.
Su desembarco en la Agencia de Seguridad Migratoria reforzará el peso político del sector vinculado a Bullrich en el área de seguridad interna y externa y anticipa un organismo que dejará atrás un rol técnico para ubicarse en el centro del debate público. Con aspiraciones políticas en la provincia de Buenos Aires, Valenzuela gana así proyección nacional en una agenda prioritaria para el Gobierno.
El nuevo paradigma apunta a reforzar los controles fronterizos, aplicar criterios de admisión más estrictos y fortalecer la capacidad del Estado para responder ante situaciones de riesgo. “No permitiremos el ingreso de delincuentes, sin importar su país de origen”, remarcan desde el oficialismo.
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La Agencia tendrá una impronta claramente orientada a la seguridad y trabajará de manera coordinada con las fuerzas federales. Un aspecto clave será la integración de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), fuerza estratégica en aeropuertos y pasos internacionales. En ese marco, la reciente designación de Carlos Tonelli Banfi al frente de la PSA, en reemplazo de Alfredo Gallardo, se inscribe en el proceso de reordenamiento del área.
Con Información de Infobae.-




