Según los últimos datos de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), la tasa local de cáncer de piel asciende a 212 casos por cada 100.000 habitantes (para ambos sexos y todos los tumores, excepto piel no melanoma).
En el marco de la Campaña Nacional de Prevención del Cáncer de Piel, el Hospital Británico alertó sobre la magnitud del problema y recordó las medidas esenciales para reducir riesgos y detectar lesiones de forma temprana.
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Qué está pasando en el país
El cáncer de piel es el tipo de cáncer más frecuente en el ser humano. En Argentina, unas 600 personas mueren por melanoma cada año, uno de los subtipos más agresivos.
“El cáncer de piel tiene una tasa de incidencia de 212 casos por 100.000 habitantes, lo que ubica al país entre los de incidencia media-alta en el mundo y en el séptimo lugar de Latinoamérica”, explicó Gabriel Noriega (M.N. 103.548), jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Británico.
El especialista señaló que las dos principales causas son:
- La exposición a los rayos ultravioleta (UV) del sol.
- El uso de camas solares.
Y subrayó un dato clave: “El daño solar es acumulativo. Las exposiciones reiteradas e indiscriminadas producen, a largo plazo, envejecimiento prematuro, lesiones precancerosas y cáncer de piel”.

Cómo prevenir: medidas concretas que funcionan
La campaña enfatiza un mensaje contundente: gran parte de los casos puede prevenirse con hábitos simples y sostenidos. El Hospital Británico recomienda:
- Evitar la exposición solar directa entre las 10 y las 16 horas.
- Usar ropa que cubra buena parte del cuerpo, lentes con filtro UV y sombreros.
- Aplicar protector solar FPS 30 o superior, renovándolo cada dos horas o después del contacto con agua o sudor.
- En personas con antecedentes de cáncer de piel, optar por FPS 50.
- Tener presente que si la piel se enrojece, ya existe daño: el bronceado es una reacción defensiva, no un signo de salud.
Noriega destacó, además, que “si el cáncer de piel se detecta a tiempo, las probabilidades de curación son muy altas, incluso cuando el tumor aún no se ha desarrollado por completo”.
Lunares: cuándo consultar y qué observar
Los lunares o nevos melanocíticos son frecuentes y pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, especialmente durante las primeras dos décadas de vida. Suelen ser marrones, de bordes definidos y menores a 5–6 mm.
Los nevos atípicos o displásicos, en cambio, suelen medir más de 6 mm, mostrar leve asimetría y presentar distintos tonos de marrón o rosado.
Se recomienda consultar a un especialista si un lunar:
- Aparece recientemente y resulta llamativo.
- Crece de manera sostenida o repentina.
- Cambia de color.
- Presenta erosión, picazón, sangrado o formación de costras.
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Detectar estos cambios a tiempo puede marcar una gran diferencia en el tratamiento.
Con Información de TN.-




