En una charla íntima con Dante Gebel, reconocido conductor y conferencista argentino, en La divina noche (El Trece), Mau y Ricky Montaner hablaron sin filtros sobre lo que significa construir una carrera bajo el peso —y el privilegio— de un apellido tan reconocido en la música latina.
Desde el primer momento, la complicidad entre los hermanos y el conductor, amigo cercano de Ricardo Montaner, marcó el tono de la entrevista. Gebel fue directo: “¿No sintieron el riesgo de ser ‘los hijos de’?”. Ricky lo admitió sin rodeos: “Sí”.
ÚNETE A NUESTRO GRUPO DE WHATSAPP PARA ESTAR INFORMADO

Mau profundizó en esa idea: “De chicos uno cree que tiene que separarse del nombre del padre para hacerse un lugar, pero hoy quiero que la gente me asocie con mi papá feliz de la vida. Él es un tipazo y un gran padre”.
El conductor insistió en la mirada artística, y Mau reconoció que es difícil separar lo personal de lo profesional: “Tenemos su timbre, su registro… pero también nuestro camino”.
Ricky, por su parte, aseguró que el apellido no los limitó, sino que los impulsó: “Muchos se avergüenzan de la sombra y no avanzan. Nosotros lo usamos como gasolina. Nunca pretendí cantar como mi papá; hacemos otra música, pero él es uno de los mejores cantantes del mundo”.
La conversación dejó una reflexión que trasciende lo artístico: los Montaner encontraron su identidad en la herencia, transformando la comparación en gratitud. “Soy un afortunado de poder vivir de lo que amo”, concluyó Ricky, cerrando una noche de música, fe y familia.
ÚNETE A NUESTRO CANAL DE TELEGRAM PARA ESTAR INFORMADO
Con Información de Infobae.-




