Durante el fin de semana, un caso particular conmocionó a Brasil. La muerte de una pareja en Venda Nova do Imigrante, en la región montañosa de Espírito Santo, aún está bajo investigación, pero la principal hipótesis policial apunta a que ambos se cayeron desnudos de su vehículo mientras tenían relaciones sexuales a la orilla de un acantilado.
El accidente ocurrió en la madrugada del 4 de agosto. Según las primeras averiguaciones, la pareja habría estacionado demasiado cerca de un peñasco en un mirador público situado a 400 metros de altura, donde decidieron tener un encuentro íntimo que terminó en tragedia.
“El movimiento dentro del coche probablemente hizo que el vehículo avanzara unos metros y cayera al vacío”, explicó el detective a cargo, Alberto Roque Peres, según el diario local O Globo. Esta teoría se basa en que el freno de mano estaba activado y los cinturones de seguridad no habían sido utilizados.
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El incidente ocurrió después de la medianoche. Se cree que tras la caída, los cuerpos de las víctimas fueron expulsados unos 100 metros luego de impactar contra una formación rocosa, mientras que el vehículo rodó otros 300 metros antes de detenerse y quedar completamente destruido.
Un trabajador descubrió el auto alrededor de las 7 de la mañana y alertó a la Policía Militar. “Los vecinos reportaron haber escuchado un fuerte estruendo entre la 1:30 y las 2:00 a.m., pero la densa vegetación y la oscuridad impidieron que alguien viera lo ocurrido”, detalló Peres.
Los bomberos descendieron más de 100 metros por el empinado terreno para recuperar los cuerpos. Primero encontraron al hombre, fallecido tras el impacto contra la roca y ubicado más cerca del vehículo. La mujer fue hallada a mayor distancia, pero ambos cuerpos fueron recuperados y ya fueron velados por sus familiares, profundamente consternados.
El lugar del accidente está en la zona de la rampa de vuelo libre Morro do Filetti, de acceso público y muy popular entre deportistas y aficionados al parapente, debido a su altura de 400 metros y múltiples rampas naturales de despegue.

“Eligieron un sitio más apartado, seguramente buscando privacidad”, explicó el jefe policial. Ambos estaban sin ropa, lo que refuerza la hipótesis de que la pareja buscaba un encuentro sexual en ese lugar.
El comisario Peres aclaró que, aunque la investigación continúa en espera de los resultados forenses, no hay indicios de delito y todo apunta a un accidente fatal.
Quiénes eran las víctimas
El periódico O Globo identificó a los fallecidos como Adriana Machado Ribeiro, de 42 años de edad, y Marcone da Silva Cardoso, de 26 años de edad.
El hermano de Marcone relató que esa noche habían asistido a una cita doble en una fiesta en la ciudad vecina de Castelo. “Nos dejaron en casa a mí y a mi novia, y ellos se fueron juntos en el auto”, contó. Añadió que su hermano había trabajado todo el fin de semana y hacía seis meses que había comenzado su relación con Adriana.
Familiares y amigos coincidieron en describir la relación como pacífica, sin antecedentes de conflictos ni violencia.

Marcone, originario de São João de Bicas, vivió en Belo Horizonte antes de establecerse en Venda Nova do Imigrante, donde trabajaba como operador de máquinas. Era padre de un niño de 4 años fruto de una relación anterior.
Adriana, madre de dos adolescentes, llevaba 15 años trabajando en una reconocida panadería local, donde su madre es encargada.
“No tenían antecedentes penales y eran muy conocidos en la comunidad”, aseguró el detective Peres.
La investigación continuará con los análisis forenses y autopsias para esclarecer detalles como la dinámica exacta de la caída, la causa de muerte y si habían consumido alcohol u otras sustancias. “Las pruebas pueden tardar hasta 30 días”, dijo el jefe policial, quien advirtió que esta tragedia debe servir de advertencia para quienes suelen detenerse en lugares remotos sin conocer bien el terreno.
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Con Información de Clarin.-




