Una familia venezolana que vivía en Dunkirk, Nueva York, fue víctima de una operación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que terminó con la detención de ambos padres y la separación forzada de su hija de 2 años de edad, ciudadana estadounidense. El operativo ocurrió a finales de julio en el estacionamiento de un Walmart, donde trabajaban como repartidores.
La menor, llamada Ines, quedó al cuidado de un familiar. Su padre, Carlos Molina Manzaneda, permanece en el centro de detención de ICE en Batavia, mientras que su madre, Rebeca Ferreira Castillo, fue trasladada a una instalación en Luisiana. El caso generó alarma entre defensores de derechos humanos, que temen el regreso de la política de separación familiar aplicada durante la primera presidencia de Donald Trump.
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El operativo en el Walmart
De acuerdo con el testimonio de Molina Manzaneda, publicado por Investigative Post, ambos fueron abordados por agentes migratorios mientras trabajaban. Aunque uno de los oficiales les aseguró que solo arrestarían a uno de ellos, finalmente los dos fueron detenidos, dejando a la niña sin cuidados parentales.
El abogado de la familia denunció que ICE actuó sin considerar el bienestar de la menor y solicitó la liberación de al menos uno de los padres para que pueda reunirse con Ines.
¿Un patrón que se repite?
Organizaciones como Justice for Migrant Families y la New York Immigration Coalition afirman que este no es un caso aislado. Un informe reciente del New York Times documentó al menos nueve situaciones similares en todo el país.
Activistas sostienen que estos operativos son consecuencia de una nueva política migratoria impulsada por Trump, que impone una cuota diaria de arrestos. “Es un patrón alarmante que recuerda lo peor del pasado”, advirtieron.
Asilo en curso y una larga espera
Ambos padres tienen solicitudes de asilo político en trámite y han cumplido con todas las citas judiciales. Llegaron legalmente a Estados Unidos en 2022, huyendo de amenazas, persecución política y violencia en Venezuela. Desde entonces, trabajaban como contratistas independientes para Walmart, a la espera de una resolución de su caso.
El abogado Bob Graziano pidió al Departamento de Justicia que Ferreira Castillo sea trasladada de regreso a Nueva York y que ambos continúen su proceso juntos. También solicitó su liberación bajo libertad condicional humanitaria. ICE ya rechazó una petición de fianza y la próxima audiencia judicial de Molina Manzaneda está fijada recién para 2027.
Hasta ahora, ICE no ha emitido una respuesta oficial. Mientras tanto, Ines, de apenas dos años de edad, sigue esperando a sus padres, sin entender por qué ya no están con ella.
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Con Información de elnacional.com.-




