En las últimas semanas, la subvariante XFG del Covid-19 —popularmente conocida como “Frankenstein”— registró un crecimiento vertiginoso a nivel global, al punto de alcanzar una hegemonía entre los casos de coronavirus reportados en distintos países. Sus efectos ya comenzaron a detectarse también en la Argentina.
Pero ¿por qué esta nueva cepa, una más entre las tantas descendientes de Ómicron surgidas en la pospandemia, ha captado tanta atención? Hay al menos cinco claves que explican su relevancia.
ÚNETE A NUESTRO GRUPO DE WHATSAPP PARA ESTAR INFORMADO
1. Un nombre con impacto
Desde el plano de la percepción pública, el apodo “Frankenstein” ha capturado el interés mediático. El nombre no fue elegido al azar: remite al famoso personaje literario creado a partir de partes de diferentes cuerpos, lo que alude directamente al origen recombinante de esta variante. Esa connotación “monstruosa” genera mayor preocupación que otros nombres más técnicos o neutros.
2. Un síntoma nuevo y distintivo
Además de los síntomas tradicionales del Covid-19, XFG se caracteriza por presentar un síntoma particular y fácilmente identificable: la aparición de ronquera o afonía, ya sea parcial o total, durante la fase aguda de la infección. Esta señal, si bien transitoria, ha llamado la atención de los especialistas por su especificidad.
3. Un origen “híbrido”
Una de las particularidades que distingue a esta subvariante es su origen. XFG surgió a partir de la combinación de dos sublinajes previos de Ómicron —LF.7 y LP.8.1.2— durante un mismo contagio. Si bien esas variantes habían circulado con bajo impacto, su fusión generó un linaje más robusto, con mayor capacidad de propagación. De ahí la analogía con la criatura de Frankenstein.
4. Crecimiento sostenido
Los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) confirman la expansión de XFG en el mundo. En apenas un mes, pasó de representar el 28,4% de los casos globales (22 de junio) al 48,3% (20 de julio, último dato disponible). La evolución fue constante:
- 29 de junio: 34,4%
- 6 de julio: 39,9%
- 13 de julio: 46,6%
Este ascenso sostenido ha encendido las alertas en los organismos de salud.
5. Baja inmunidad en la población
El infectólogo Eduardo López, jefe del Departamento de Medicina del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, explicó que XFG “es una variante híbrida que encuentra a la población con poca inmunidad, es decir, bajos niveles de anticuerpos”. Aunque las vacunas aplicadas ofrecen cierta protección cruzada, no es suficiente para impedir su rápida transmisión.
Sin embargo, López aclaró que, al igual que otras variantes recientes como JN.1, XFG no muestra un aumento en la gravedad de los cuadros:
“No se incrementaron las hospitalizaciones ni los ingresos a terapia intensiva”, subrayó.
Y concluyó con una mirada prudente:
“Por el momento, esto no parece el inicio de una nueva pandemia. La OMS no ha cambiado su clasificación: sigue siendo una variante bajo vigilancia. Hay que esperar. La impresión es que estamos viendo el comportamiento típico de un nuevo linaje que comienza a circular”.
ÚNETE A NUESTRO GRUPO DE WHATSAPP PARA ESTAR INFORMADO
Con Información de Clarin.-




