KQA.- La emoción es inevitable cuando se habla de Nathalia Lares Pirela, una talentosa adolescente marabina que, a los 14 años de edad, tuvo su primera aparición en cine con la película Bridges, y poco después alcanzó su primer protagónico en Brownsville Bred, una producción independiente filmada en Estados Unidos. Actualmente, con 16 años de edad, Nathalia continúa abriéndose camino en la industria cinematográfica, construyendo una carrera que inspira a muchas familias migrantes que sueñan con forjar un futuro a través del arte. Su debut como protagonista marcó no solo un hito personal, sino también el inicio de una trayectoria prometedora.
Radicada actualmente en Atlanta, Estados Unidos, junto a su familia, Nathalia fue seleccionada para interpretar a Elaine, la protagonista de la película independiente «Brownsville Bred«, escrita y dirigida por la multipremiada cineasta Elaine del Valle, quien se inspiró en su propia historia de vida para dar forma al guion.
El largometraje tuvo su estreno en el Festival Internacional de Cine Latino de Los Ángeles (L.A. Latin Film Festival) y transcurre entre Nueva York y Puerto Rico, donde se rodaron las escenas que retratan el complejo vínculo entre una adolescente de raíces puertorriqueñas y su familia.
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«Elaine» es una joven que atraviesa una etapa emocionalmente intensa, marcada por la decepción y el dolor durante su infancia. En su viaje de reencuentro con su padre en Puerto Rico, busca redescubrir quién es en medio del caos, la belleza y el desarraigo. “Definitivamente hay similitudes con Nathalia: la sensibilidad, la madurez emocional, el deseo de comprender lo que la rodea”, contó su madre.
Una de las escenas más conmovedoras fue una llamada telefónica entre Elaine y su padre, que marcó el punto de mayor carga dramática de la película. Pero también hubo momentos de ternura y conexión profunda durante la visita de la protagonista a su familia paterna en la isla.
Un rodaje exigente, entre emociones, viajes y aprendizajes
La filmación se llevó a cabo en dos etapas durante 2023. En agosto, viajaron a Nueva York por dos semanas para rodar escenas claves en Brownsville, Brooklyn, un barrio con mucha carga social donde se desarrollan hechos reales de la historia original. Las jornadas de trabajo fueron extensas —hasta 10 horas diarias— pero Nathalia lo vivió con una entrega absoluta.
En diciembre, el equipo se trasladó a Puerto Rico durante otras dos semanas para filmar la parte del relato centrada en la familia paterna. A pesar de las lluvias constantes, lograron grabar secuencias intensas que hoy se reflejan en la pantalla con fuerza y sensibilidad.
“Lo más difícil fue la carga emocional de cada escena. Conectarse, llorar, interpretar… y luego desconectarse. Pero tuvo una directora excelente que supo guiarla en todo momento y sacó lo mejor de su talento”, explicó Dayana. “Además, grabar en Puerto Rico fue muy emocionante, porque nos hizo sentir como en nuestro propio país, Venezuela”.

Una trayectoria que apenas comienza
Nathalia comenzó en el mundo de la actuación a los 8 años de edad, apenas cuatro meses después de comenzar clases. Su primer papel fue en el unitario «Milagros de Navidad«, transmitido internacionalmente por Telemundo. Luego vinieron comerciales, campañas y redes sociales. Su salto al cine llegó gracias a su desempeño en una academia de actuación en Estados Unidos, donde fue seleccionada para este largometraje entre decenas de talentos.
Además de ser actriz, canta, compone y toca el piano. Tiene cuadernos llenos de canciones inéditas y sueña con usar el arte para enviar mensajes positivos y de transformación.
“Ella es sensible, empática, espiritual y muy profesional. Para Nathalia, los valores siempre están primero. Estoy segura de que eso también se refleja en la pantalla”, agregó su madre, emocionada por este logro que aún está procesando.
¿Qué sigue?
Aunque todavía no puede anunciarse oficialmente el estreno en salas de cine, el proyecto ya está generando grandes expectativas. “Brownsville Bred” es mucho más que una película: es una historia de reconciliación y crecimiento contada desde los ojos de una adolescente con una sensibilidad excepcional.
Por ahora, solo queda esperar el anuncio oficial para verla brillar en la pantalla grande. Pero una cosa es segura: el nombre de Nathalia Lares Pirela ya comenzó a resonar en la industria cinematográfica, y esto es solo el comienzo.




