Antonio Díaz y Araceli Aranda vivieron una terrible situación la madrugada del pasado miércoles, cuando sujetos desconocidos derramaron nafta (gasolina) al rededor del local donde viven y tienen su emprendimiento e intentaron prenderles fuego mientras dormían.
Según el relato del propio Díaz,»fue de manera intencional y muy rápida, como pudimos desde adentro lo apagamos el fuego puesto que es nuestra única entrada y salida».
Ellos son los propietaris de la sandwicheria El Sabrosito Neuquén, cuyo salón está dividido en dos partes: la mitad es donde ellos viven y la otra el emprendimiento. Ese local lo compraron el año pasado pero lo que no sabían era el problema que presentaba con anterioridad.
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«La situación se genera debido a una problemática entre personas que robaron el mismo local hace dos años en el mes de agosto y el antiguo dueño en defensa de la su propiedad ejerció el derecho legítimo a la defensa de su propiedad y dejó paralítico a un joven de 15 años de edad».
Afortunadamente, lograron sofocar las llamas pero ahora temen si ocurre una situación similar con un final distinto, aunado a que siempre reciben amenazas sin tener culpa de lo ocurrido con anterioridad.




