Milo De Nastchokine tiene un año y cinco meses y es el único sobreviviente del trágico hecho ocurrido en Villa Devoto. Fue hallado consciente pero intoxicado con monóxido de carbono en la vivienda donde murieron sus padres, su hermana de cuatro años y sus abuelos. Desde entonces, permanece internado en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, donde presenta una evolución favorable.
Milo ya se alimenta por sus propios medios, responde a los estímulos y solo requiere una cánula de oxígeno como soporte respiratorio. Los médicos prevén que en los próximos días podrá ser trasladado a una sala común. Sin embargo, mientras mejora su estado de salud, comienza otro proceso clave: la Justicia deberá determinar quién quedará a cargo de su cuidado permanente.
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Un caso con dimensión internacional
La familia de Milo residía en Italia. Su madre, Marie Lanane, era de nacionalidad francesa, y su padre, Andrés De Nastchokine, argentino. Tras el accidente, familiares de ambos países ofrecieron su colaboración a las autoridades. Por este motivo, el caso adquirió un carácter internacional, donde entran en juego normativas específicas de Derecho de Familia y Derecho Internacional Privado.
«La autoridad judicial competente en casos con elementos extranjeros es la del lugar de residencia habitual del menor», explicó Marisa Herrera, doctora en Derecho y profesora universitaria. Es decir, aunque Milo se encuentre en Argentina, será un juez italiano quien tendrá la competencia para decidir sobre su tutela definitiva.
Herrera aclaró que no puede hablarse de «arraigo» en Argentina, ya que Milo llegó al país pocos días antes del accidente. «Su vida habitual transcurría en Italia, por eso corresponde que esa jurisdicción defina su futuro», afirmó.
Mientras tanto, la Justicia argentina puede adoptar medidas de protección temporales: “El Código Civil y Comercial permite que los jueces locales actúen de forma provisoria para resguardar al niño hasta que se expida la autoridad competente del país de residencia habitual”, añadió Herrera.

Qué debe considerar la Justicia para decidir su tutela
El principio rector de cualquier decisión vinculada a la infancia es el interés superior del niño, tal como lo establece la Convención sobre los Derechos del Niño, de jerarquía constitucional. “Todas las decisiones judiciales deben priorizar este principio”, subrayó Pablo Raffo, juez de Familia.
Además, otras normativas obligan al Estado a brindar apoyo adicional a niños en situación de vulnerabilidad, como el artículo 20 de la Convención y el artículo 75, inciso 23, de la Constitución Nacional.
Sobre los criterios que evaluará el juez italiano para definir la tutela, Herrera detalló: “Se analizará quién se encuentra en mejores condiciones para asumir el cuidado del niño, tanto desde lo emocional como lo material. Se valorarán aspectos como la salud del familiar, si tiene otros hijos, su red de apoyo, y demás elementos clave para garantizar el bienestar del menor”.
Por su parte, Raffo señaló que también se considerará el «centro de vida» del niño: los vínculos afectivos que tenía en Italia, si cuenta con familiares o figuras de referencia, y si existen condiciones prácticas para su cuidado diario.
¿Puede salir del país?
Aunque Milo tiene pasaporte, no puede abandonar Argentina sin una autorización judicial. Para que pueda regresar a su lugar de residencia habitual, será necesario que un juez de familia con competencia en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires autorice su salida acompañado por un adulto responsable. En este proceso, también intervendría Cancillería, que podría activar protocolos específicos para garantizar un retorno seguro, como ya ha ocurrido en otros casos.
Mientras tanto, ¿qué pasará?
Milo continúa bajo cuidado médico y protección legal en Argentina, acompañado por familiares y con seguimiento de organismos especializados. Su salud, seguridad y bienestar emocional son las prioridades inmediatas.
La decisión definitiva sobre su tutela recaerá en un juez en Italia, que evaluará todos los factores con base en el interés superior del niño.
“Más allá de las leyes y tratados, hablamos de un bebé que acaba de perder a toda su familia directa”, remarcó el juez Raffo. “Las decisiones judiciales deben contemplar también la dimensión emocional y garantizar que el desarrollo del niño se dé en un entorno seguro y afectivo”, concluyó.
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Con Información de TN.-



