Así como cuidamos diferentes partes del cuerpo para que funcionen correctamente, la salud visual también requiere atención y hábitos que contribuyan a su buen desempeño. Los ojos, por su estructura compleja y su capacidad de adaptarse a diversas condiciones de luz, cumplen un papel esencial en nuestro organismo. Parte de su relevancia se debe a su conexión directa con el cerebro, lo que los convierte en una pieza fundamental del sistema sensorial.
Ciertos alimentos, suplementos y rutinas pueden tener un impacto significativo en la salud ocular: ayudan a preservar la agudeza visual, reducir la fatiga derivada del uso prolongado de pantallas y prevenir molestias futuras. Este aspecto cobra especial importancia en la actualidad, cuando el uso excesivo de dispositivos electrónicos es una constante que pone a prueba la vista.
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🥦 El aporte de las vitaminas a la salud ocular
La nutrición es un pilar fundamental en el cuidado de la visión. Minerales, antioxidantes y, especialmente, vitaminas presentes en los alimentos no solo fortalecen la función visual, sino que también ayudan a prevenir enfermedades comunes y optimizan habilidades como la adaptación a la oscuridad o a los cambios de contraste.
Según la Academia Americana de Oftalmología (AAO), una alimentación rica en frutas, verduras y granos enteros, y baja en grasas, no solo beneficia al corazón, sino que también promueve la salud ocular. Esto se debe a que los ojos dependen de pequeñas arterias para recibir oxígeno y nutrientes, de manera similar a cómo el corazón depende de arterias mayores. “Mantenerlas saludables también beneficia directamente a los ojos”, asegura la institución.
🥕 Vitamina A
En la antigüedad, los egipcios ya intuían sus beneficios: trataban la ceguera nocturna con hígado. Décadas después, en los años 20, se identificó formalmente la vitamina A.
El médico Ramiro Heredia, especialista del Hospital de Clínicas José de San Martín, explica que esta vitamina liposoluble se presenta en dos formas: una provitamina que se encuentra en vegetales y se convierte en vitamina A en el organismo, y otra preformada que se halla en productos de origen animal.
Entre sus funciones, destaca su papel en la salud ocular: “Colabora con alteraciones en la córnea y la conjuntiva. Su deficiencia puede causar ojo seco, ceguera nocturna, problemas cutáneos, alteraciones óseas y trastornos del cabello”.
Alimentos ricos en vitamina A:
- Zanahorias
- Batatas y calabazas
- Frutas de color amarillo o naranja
- Verduras de hoja verde
- Pimientos (morrones)
🍊 Vitamina C
Esta vitamina hidrosoluble es esencial para el desarrollo y crecimiento, y también actúa como un potente antioxidante. Según la Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU., la vitamina C protege a las células del daño causado por radicales libres, moléculas que pueden afectar al ADN, lípidos y proteínas.
La Escuela de Medicina de Harvard destaca que puede proteger contra las cataratas y que además interviene en la producción de neurotransmisores como la serotonina y la norepinefrina.
Un estudio británico publicado en 2016 analizó durante diez años a 324 pares de hermanas gemelas y concluyó que una dieta rica en vitamina C puede reducir en un 33% el riesgo de progresión de cataratas relacionadas con la edad.
Alimentos ricos en vitamina C:
- Frutas cítricas (naranja, limón, pomelo)
- Jugos naturales
- Tomates
- Papas
- Frutillas
- Espinacas
- Coles de Bruselas
La licenciada en Nutrición Valentina Martínez aclara: “Consumir más de 200 gramos de fruta al día o dos kiwis puede cubrir los requerimientos diarios de esta vitamina”.
🥬 Vitamina E
La vitamina E, de acuerdo con Heredia, es hidrosoluble y protege las membranas celulares del daño oxidativo. “Fue la quinta vitamina descubierta. Su nombre, tocoferol, deriva del griego toc (niño) y phero (traer), por su función en el desarrollo fetal y en la infancia”, detalla.
También cumple un rol en la prevención de la trombosis y está siendo investigada por su posible relación con el Alzheimer, el sistema inmunológico y las cataratas.
Un metaanálisis titulado “Vitamina E y riesgo de cataratas relacionadas con la edad” reveló que niveles elevados de tocoferol en sangre o una ingesta suficiente de esta vitamina se asocian con una menor probabilidad de desarrollar cataratas.
Alimentos ricos en vitamina E:
- Aceite de oliva y otros aceites vegetales
- Frutos secos
- Semillas
- Cereales integrales
- Verduras de hoja verde
Conclusión:
Una dieta equilibrada y rica en vitaminas A, C y E puede marcar la diferencia en la salud visual, especialmente en un contexto donde el uso de pantallas es cada vez más frecuente. Consultar con profesionales de la salud y adoptar hábitos sostenibles son pasos fundamentales para cuidar la vista a largo plazo.
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Con Información de LN.-




