Puede parecer insólito, pero no lo es. En la Ciudad de Buenos Aires hay casi un 90% más de pobres según el Instituto de Estadística y Censos porteño que según los «microdatos» de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) procesados por el especialista Martín Rozada, profesor de Macroeconomía del Instituto Di Tella.
Según el organismo porteño, en el tercer trimestre de 2024 la pobreza alcanzó el 28,1% (868.000 personas), mientras que los datos de Rozada arrojan un 15,3% (460.000 personas). En cuanto a la indigencia, la brecha es aún mayor: 11% (341.000 personas) frente al 2,1% de los microdatos (64.000 personas), es decir, cinco veces más.
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El INDEC publica los índices de pobreza e indigencia por semestre, pero difunde los «microdatos» de la EPH de forma trimestral, permitiendo a los especialistas calcular estos indicadores.
La diferencia de 408.000 pobres y 277.000 indigentes entre ambas mediciones oficiales cambia por completo el análisis sobre la situación social y la vulnerabilidad en la ciudad. Estas discrepancias se deben a diferencias metodológicas y en la forma en que se relevan los datos.
El INDEC dará a conocer los datos del segundo semestre de 2024 el 31 de marzo.
¿Por qué hay tanta diferencia entre ambas mediciones?
- Mayor peso de los barrios populares y villas: La medición porteña recoge más información de comunas del sur de la Ciudad, donde hay mayor concentración de pobreza e indigencia.
- Diferencias en la medición de inflación: La Ciudad de Buenos Aires tiene estadísticas de precios más actualizadas, que reflejan un incremento mayor al del índice nacional.
- Impacto del alquiler:
- El INDEC promedia lo que pagan inquilinos y propietarios (quienes no abonan alquiler), lo que reduce el impacto del costo habitacional en la medición de pobreza.
- El Instituto porteño calcula la canasta de pobreza sin alquiler y luego lo suma para los hogares inquilinos, lo que eleva el umbral de pobreza y aumenta la cantidad de afectados.
Estas discrepancias no son nuevas (en 2019 eran del 50%), pero han crecido en los últimos años. De hecho, según la medición porteña, la pobreza aumentó del 25,9% al 28,1% en el último año.
El Censo 2022 confirma esta tendencia: el acceso a la vivienda en la Ciudad ha empeorado. En la última década, la proporción de propietarios cayó un 8%, mientras que las villas del sur fueron las que más crecieron en población y superficie.
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Clarin.-




