El mensaje de beber agua para mantenerse saludable está por todas partes. Desde médicos hasta celebridades promocionan la hidratación, a menudo acompañada de modernos botellones reutilizables que se han convertido en accesorios de moda. Pero, más allá de su impacto positivo en la reducción del uso de plásticos, estos recipientes también pueden convertirse en un foco de microorganismos si no se limpian correctamente, planteando un potencial riesgo para la salud.
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El peligro invisible: bacterias y hongos
Diversos estudios han evidenciado la acumulación de bacterias y moho en botellas reutilizables. Un trabajo de la Asociación Internacional para la Protección de los Alimentos reveló que el 70% de los recipientes analizados superaban los límites recomendados de microorganismos para agua potable. Entre las bacterias más comunes se encuentran los coliformes, originados en el tracto gastrointestinal, y otros agentes como Escherichia coli y Staphylococcus aureus, que pueden generar problemas digestivos.
Incluso, un informe de 2023 de WaterFilterGuru descubrió que algunas botellas contenían 40.000 veces más bacterias que un inodoro, debido a la acumulación de microorganismos en el agua estancada y el contacto con las manos.
¿Cómo limpiar las botellas correctamente?
Según María del Mar Tomás, microbióloga del Instituto de Investigación Biomédica de A Coruña, la falta de higiene diaria es el principal factor de riesgo. Para evitarlo, la experta recomienda:
- Lavar diariamente con detergente y enjuagar con agua limpia.
- Desinfectar periódicamente con una mezcla de agua y lavandina, o con vinagre y bicarbonato.
- Prestar especial atención a piezas desmontables como pajillas o boquillas, ya que tienden a acumular moho.
- Si el recipiente es apto para lavaplatos, utilizarlo con regularidad.
- Dejar secar completamente antes de volver a usar.
¿Qué materiales son más seguros?
Los estudios señalan que las botellas de cristal son las más higiénicas, mientras que las de plástico y metal son más propensas a retener residuos. Además, los recipientes con pajillas integradas tienden a presentar mayores niveles de contaminación.
Tranquilidad y prevención
Aunque las botellas contaminadas puedan albergar microorganismos, no siempre representan un peligro para personas sanas, ya que la mayoría de estos gérmenes son inofensivos. Sin embargo, los inmunodeprimidos y alérgicos deben ser especialmente cuidadosos.
“La clave está en la limpieza regular. Si el envase sigue mostrando suciedad o mal olor tras un lavado exhaustivo, es hora de cambiar de botella”, concluye Tomás.
Así, con prácticas de higiene adecuadas, las botellas reutilizables pueden seguir siendo una alternativa saludable y ecológica, tanto para las personas como para el planeta.




