En Venezuela no sólo hay narcotraficantes sino que se esconden también los poderosos de Colombia y Latinoamérica. Estos son los análisis de especialistas en las redes sociales, quienes confirmaron la muerte de Seuxis Paucias Hernández Solarte, alias Jesús Santrich, abatido en una emboscada el 17 de mayo. La FARC atribuye la muerte de su principal dirigente al Ejército colombiano.
«Informamos a Colombia y al mundo con dolor en el corazón, la triste noticia de la muerte del comandante Jesús Santrich, integrante de la dirección de las FARC-EP, Segunda Marquetalia, en una emboscada ejecutada por comandos del ejército de Colombia el 17 de mayo», señala el comunicado difundido la tarde de este martes.
«La camioneta donde viajaba el comandante fue atacada con fuego de fusilería y explosiones de granadas», indica.
Y agrega que una vez combatido Santrich, le fue cercenado el dedo meñique de la mano izquierda.
Hasta ahora, ni el gobierno colombiano ni algún representante chavista se han pronunciado al respecto.
De acuerdo a Jesús Tarazona, de la ONG Fundaredes, Santrich se encontraba en El Rosario de Perijá organizando operaciones en esa zona, en la que tenía una pacto de no agresión con el ELN, pero se disputaba territorio con el Frente 33, de alias Gentil Duarte.
Tarazona sugiere que «hubo un recomodo» relacionado a la recompensa de 10 millones de dólares que ofrecía Estados Unidos -y 3 mil millones de pesos ofrecidos por Colombia- por el guerrillero y asegura que «quienes ostentan el poder en Venezuela» son las personas que tenían la información de dónde estaba y hacia dónde se desplazaba Santrich.
Dijo además el director de Fundaredes que este cabecilla de la disidencia de las Farc se estuvo moviendo recientemente entre los estados Apure, Zulia, Guárico, Barinas, Bolívar y Miranda, y que además tenía un centro de operaciones en Caracas, en el 23 de Enero.



