El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, calificó de «imbéciles» a los periodistas independientes tras la publicación de dos investigaciones que revelaron cómo él y cinco miembros de su familia adquirieron 34 propiedades valoradas en nueve millones de dólares durante sus primeros cinco años en el poder. Entre los involucrados se encuentran sus tres hermanos, su esposa y su madre.
Bukele reaccionó airadamente en su cuenta de X (anteriormente Twitter), un día después de que la alianza de medios Redacción Regional, Focos y Dromómanos publicara la segunda investigación. En esta, se destacó que Karim Bukele, hermano y asesor principal del presidente, compró un edificio en el centro histórico de San Salvador por 1.3 millones de dólares, pocos meses después de que la Asamblea Legislativa –controlada por el partido oficialista– aprobara una ley que exime de impuestos a los inversores en esa zona.
Sin conceder entrevistas ni responder formalmente a los informes, Bukele utilizó las redes para desacreditar a los medios, sugiriendo que están financiados por el magnate George Soros: «Los ‘periodistas’ pagados por Soros recibieron la orden de atacar con supuestos casos de corrupción. Ninguna de sus ‘investigaciones’ soporta el análisis de un contador», escribió. «No somos perfectos, pero ¿corrupción? No sean imbéciles«.
Los "periodistas" pagados por Soros recibieron la orden de atacar con supuestos casos de corrupción. Ninguna de sus “investigaciones” soporta el análisis de un contador, mucho menos de un financiero, pero aun así deciden publicarlas, con la esperanza de que alguien las crea.…
— Nayib Bukele (@nayibbukele) October 10, 2024
Las inversiones en el centro histórico
El centro histórico de San Salvador ha sido una de las grandes apuestas del gobierno de Bukele. Desde su mandato como alcalde, ha impulsado la rehabilitación de esta zona, que por décadas fue controlada por pandillas y se encontraba en estado de abandono. Bajo su administración, miles de vendedores ambulantes fueron desalojados con la promesa de transformar la zona en un polo turístico. Sin embargo, muchos de esos vendedores denunciaron haber sido desplazados bajo amenazas de arresto, utilizando el régimen de excepción implementado en marzo de 2022, destinado originalmente a combatir las pandillas.
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Respuesta de Karim Bukele
Karim Bukele, señalado en la investigación, respondió en X defendiendo la legalidad de sus transacciones. Argumentó que si hubiera tenido información privilegiada, habría comprado propiedades antes de que subieran de precio debido a las remodelaciones. «Esperé a que todo sucediera, porque era lo moralmente correcto», afirmó.
La polémica aumentó cuando Jaime Quintanilla, el periodista detrás de las investigaciones, señaló que la empresa con la que Karim compró el edificio no presentó sus balances ante el registro público, como lo dicta la ley. Ante esto, Karim desestimó la acusación y se refirió al periodista con tono burlón en redes sociales.
Críticas y amenazas
La Asociación de Periodistas de El Salvador (APES) emitió una alerta denunciando la estigmatización y amenazas hacia los periodistas involucrados en la investigación. La APES subrayó la importancia de la labor periodística en la fiscalización del poder y advirtió que cualquier acción que comprometa la integridad de los periodistas será vigilada de cerca.
La investigación
La primera parte de la investigación, publicada el 20 de septiembre, detalló cómo la familia Bukele multiplicó por 12 la extensión de terrenos que poseía antes de asumir la presidencia, sumando 34 propiedades que incluyen fincas de café, terrenos en zonas exclusivas y departamentos de lujo. Entre las adquisiciones se encuentran siete fincas cafetaleras, un terreno con vista privilegiada al Lago de Coatepeque, y propiedades que los ubican en el 2% de los grandes productores de café del país.
El cuestionamiento principal de la investigación radica en el crecimiento patrimonial de las empresas familiares Bukele, muchas de las cuales incrementaron su capital de manera significativa mediante préstamos millonarios, a pesar de no contar con suficientes activos para respaldar esas deudas.
Ante estas revelaciones, tanto el presidente como su hermano desestimaron las investigaciones, alegando que no soportarían un análisis contable. Sin embargo, cuando el periodista propuso reunirse con uno de los contadores de Karim Bukele para aclarar las dudas, este dejó de responder los mensajes.
Las declaraciones patrimoniales de Nayib Bukele permanecen bajo reserva por orden de la Corte Suprema de Justicia, lo que añade más opacidad a las acusaciones sobre el crecimiento económico de su familia durante su administración.




