César Eduardo Pérez Barrios y Enrique Alfonzo Ramírez Ortiz, ambos de nacionalidad venezolana, fueron asesinados en Perú. El crimen tuvo lugar en Tangay, Chimbote.
Pérez fue hallado con las manos atadas hacia atrás y la boca tapada, y fue quemado vivo. Su identidad fue confirmada por sus familiares mediante un tatuaje, su dentadura y un collar.
A pocos metros, en un canal de riego, fue encontrado el cuerpo de Ramírez, quien presentaba alrededor de 22 impactos de bala. Hasta el cierre de la jornada de ayer, sus familiares aún no habían logrado reconocerlo. Si el cadáver no es retirado en un plazo de 48 horas, será sepultado en una fosa común.
La Policía está llevando a cabo una investigación, presumiendo un posible ajuste de cuentas y evaluando si ambas víctimas estaban juntas en el momento del asesinato.




