Dylan Stone-Miller se ha hecho famoso estos últimos años por algo que hizo hace tiempo y que seguramente nunca llegó a pensar que le llevaría al centro de la opinión pública. Y es que este estadounidense de 33 años decidió ser donante de esperma y ahora se ha convertido en un defensor de que hombres que han hecho lo mismo que él puedan tener contacto con sus hijos biológicos y que exista mejores leyes de paternidad y maternidad.
Dylan, de hecho, empezó a hacerse en popular gracias a su cuenta de Instagram @donordylan en la que empezó a mostrar sus inquietudes y a pedir cambios legislativos. Dylan tiene constancia de haber sido, como mínimo, padre de 97 hijos de seis países distintos con el esperma que dio cuando tenía 20 años, pero cree que pueden ser muchos más, quizás unos 250.
Dylan estuvo en el programa ‘Col·lapse’ de TV3 y explicó su historia, que empezó cuando se lanzó a donar esperma «en parte porque necesitaba dinero y en parte porque quería ayudar a las familias y a la ciencia». Llegó a hacer entre 300 y 400 donaciones, a 100 dólares por entrega. «Entonces parecía divertido, pero se ha convertido en una cosa muy seria y esto ha ido más allá de lo que me esperaba», confiesa.
El estadounidense defiende conocer a sus hijos biológicos: tiene una hoja de cálculo, el típico Excel, con los nombres y datos esenciales de los que tiene controlados y gasta tiempo y dinero a viajar para conocer a sus familias. Lo menos conocido de su historia es que hace unos años, cuando ya dejó de ser donante, Dylan también fue padre con su entonces pareja y que ahora se plantea seriamente una vasectomía.
Él no se esconde de lo que hizo, aunque reconoce que entonces le dejaron claro que no tendría ninguna obligación con los niños nacidos gracias a su donación. Lamenta, eso sí, que le engañaron con la cantidad de hijos que podrían llegar a concebirse con sus donaciones (que teóricamente serían unos 40) y que tampoco le especificaron que su identidad quedaría desprotegida cuando los niños fuesen mayores de edad. El banco de esperma sabía su nombre de pila, ciudad y profesión de sus padres y por eso un grupo de madres lo localizaron.
Con información de Notitarde




