Carlos III fue recibido en medio de rechazo en el Parlamento británico.
Las carrozas doradas con caballos, la corona imperial, el uniforme naval de almirante de la flota, el manto bordó y la reina Camilla a su lado con la diadema de George IV para leer este martes el primer discurso del rey Carlos III en la apertura del Parlamento británico.
El nuevo soberano se convirtió en el primer monarca en 70 años en leer el texto del plan del gobierno, con voz monocorde y sin considerar sus propios propios puntos de vista. La pompa fue retomada luego que su madre, Isabel II, llegara en automóvil y sin corona, a causa de su edad, y en vestido de cóctel y con sombrero. La corona imperial estaba colocada en un almohadón al lado. Por el peso era peligroso para que ella la llevara.
No todos sus súbditos estaban contentos: un centenar de manifestantes mostraban carteles amarillos, escritos en negro, con una sola frase: “No es mi rey” en Parliament Square y en el trayecto por Whitehall. El soberano los debió escuchar a la entrada y a la salida del Parlamento.
El discurso, escrito por el gobierno, afirmaba que los planes «cambiarían este país y construirían un futuro mejor».
El gobierno del primer ministro Rishi Sunak tomará decisiones “difíciles pero necesarias” para mejorar Gran Bretaña, dijo el rey, al pronunciar su primer discurso ante el Parlamento como monarca.
Con información de El Clarín




