La Cámara Federal de Casación Penal ordenó reabrir los casos Hotesur (firma hotelera) y Los Sauces (firma inmobiliaria), lo que obliga a la vicepresidenta junto a su hijo Máximo Kirchner a afrontar el juicio oral por los delitos de asociación ilícita, dádivas y lavado de dinero. Florencia Kirchner quedó sobreseída.
Además, en otra dura decisión para la ex presidenta, el mismo tribunal decidió que también se haga el enjuiciamiento oral por el Pacto con Irán, en el que Cristina está acusada de encubrimiento del atentado a la AMIA.
Ahora los abogados defensores de la vice pueden acudir a la Corte Suprema para revertir los fallos adversos contra Cristina.
Con un voto unánime, el máximo tribunal penal le dio la razón al fiscal ante el Tribunal Oral Federal 5 (TOF 5), Diego Velasco y a su par de la instancia superior, Mario Villar, respecto a que es el juicio oral la mejor instancia para que los acusados se defiendan en el caso Hotesur y Los Sauces.
Asimismo, ordenaron que los jueces Daniel Obligado y Adrián Grünberg que habían firmado el sobreseimiento, sean apartados del caso y se conforme un nuevo Tribunal para el juicio.
Sólo se sabe que formará parte de él la jueza Adriana Pallioti quien había votado por no sobreseer a todos los acusados.
Este lunes, los jueces Daniel Petrone y Diego Barroetaveña entendieron que los casos Hotesur y Los Sauces deben analizarse en el marco de un debate oral y público. Fue después de que la Corte Suprema ordenó el cese en sus funciones de la magistrada Ana María Figueroa, quien retrasó la resolución del caso.
El ministerio Público Fiscal había sostenido que el sobreseimiento fue otorgado de manera arbitraria y que ante la existencia de los delitos atribuidos, es decir el lavado de activos, debía realizarse el juicio oral.
De esta manera, la vicepresidenta deberá afrontar otro juicio oral por corrupción con la particularidad que en estos expedientes, también está involucrado su hijo y actual candidato Máximo Kirchner. Distinta suerte corrió Florencia Kirchner a quien los camaristas no le revocaron el sobreseimiento al entender que no hubo participación alguna por su parte, en las maniobras investigadas.
Los camaristas avalaron este criterio y dieron la orden de reabrir el caso. Sin embargo, el juicio no se realizará de forma inmediata, ya que la vicepresidenta tiene una instancia más de queja para impedir comparecer frente a un Tribunal, que es la Corte Suprema.
Con información de El Clarín




