“El piloto junto a su familia me vino a pedir perdón y yo lo perdoné. Fue un accidente”, sostuvo Teresa, la madre de Gaspar Martínez González, el chico posadeño que murió el domingo mientras miraba el rally de Colonias Unidas, en Paraguay, tras ser impactado por una rueda que se desprendió de uno de los autos que participaban de la carrera.
En medio de su dolor reafirmó: “Fue un accidente que nadie esperaba. Y nosotros lo perdonamos, quiénes somos nosotros para no perdonarlos (…) Él estaba jugando con su prima y la rueda le pegó sólo a Gaspar”.
Teresa contó que su padre vive en Paraguay y como su esposo, que trabaja como chofer, tenía libre el último fin de semana decidieron ir a visitarlo con toda la familia. La casualidad quiso que justo esos días se corriera allí el rally, y fueron juntos a ver la carrera.
El trágico suceso tuvo lugar el domingo alrededor de las 11:30, en la localidad paraguaya de Colonia Aka Karaya, durante el desarrollo del Rally Itapúa 2023.
El incidente ocurrió cuando el conductor de uno de los vehículos, un Skoda modelo Fabia, experimentó una falla técnica. Como resultado, el conductor perdió el control total del automóvil, lo que provocó que se desplazara sin control por una de las laderas del camino, que tenía una altura de 1,20 metros.
En un tramo del sendero terraplenado, a casi 3 kilómetros de la línea de meta, la rueda delantera derecha del vehículo se desprendió. Tras recorrer unos 100 metros, el neumático impactó en dirección a un grupo de espectadores ubicados detrás de un alambrado, entre los que se encontraba el menor de edad, de acuerdo a información de Misiones Online.
El impacto resultó en heridas graves para el niño, quien recibió atención de los equipos de emergencia que llegaron rápidamente al lugar. Posteriormente, fue trasladado al Sanatorio Adventista en la ciudad de Hohenau, donde falleció a causa de un “traumatismo de cráneo severo y fractura de base de cráneo”.




