Poco después de las 9 de la mañana, agentes de criminalística y de la fiscalía de Resistencia llegaron al barrio Emerenciano Sena, en las afueras de Resistencia, para rastrillar un descampado ubicado a unos 200 metros de la calle San Martín, que atraviesa ese barrio. Encontraron una maleta con rueditas y ropa, que habían sido quemadas. También encontraron anillos y cadenitas. La evidencia comenzó a ser analizada para ver si pertenece a Cecilia Strzyzowski, que se halla desaparecida desde el 1º de este mes. Gloria Romero, madre de la víctima, afirmó ayer: “Creo que los anillos son de mi hija”.
La maleta y la ropa podrían ser claves para la investigación si se determina que pertenecían a Cecilia. La joven, de 28 años de edad, había salido el jueves a la noche del barrio 500 Viviendas, en Barranqueras, donde vive su tía abuela, con una maleta con rueditas y un morral rosa. La pasó a buscar con su camioneta César Sena, su pareja, de 19 años de edad, que está detenido, acusado de ser uno de los autores del presunto femicidio de Cecilia.
“Cecilia alistó su maleta color negro con rueditas, con […] morral de mano color rosado”, fueron algunos de los detalles que aportó la madre de Cecilia ante la policía chaqueña el 6 de junio, según el acta a la que accedió el medio informativo de La Nación.
Lo extraño del hallazgo es que se produjo el día de las elecciones en Chaco y 17 días después del momento en que Cecilia habría sido asesinada en la casa de Santa María de Oro 1460, según la principal hipótesis del fiscal. Cecilia llegó a esa casa con su pareja el viernes a las 9.30 de la mañana y nunca más se la vio con vida. Llegó a la residencia de sus suegros, Emerenciano Sena y Marcela Acuña, también detenidos, con ese equipaje, porque César Sena le había dicho, según consta en la causa, que iban a viajar a Buenos Aires y luego a Ushuaia. El joven le hizo creer a la familia de Cecilia que habían viajado al enviar mensajes de WhatsApp a parientes de la joven y a su madre, Gloria Romero, afirmando que se encontraban en Buenos Aires.

La evidencia recolectada en el barrio Emerenciano Sena será analizada por los peritos. También consultaron a la familia de Cecilia para ver si podían reconocer las prendas. Gloria Romero, madre de la víctima, dijo ayer: “Creo que son los anillos de Cecilia”. La maleta con la ropa había sido quemada, pero no en su totalidad, según apuntaron fuentes de la investigación.
El hallazgo de la maleta se suma a otras pruebas que se recolectaron en la casa de Sena, entre ellas, rastros de sangre. Se sumaron este viernes dos testimonios claves que abonan esa hipótesis: los de Gustavo Obregón, empleado de la organización y del Ministerio de Desarrollo Social de Chaco, y su pareja, Fabiana González. Declararon que Cecilia fue asesinada en la casa de Santa María de Oro 1460.
Pero el horror no terminó con el crimen. Según la declaración de Obregón, el cuerpo de Cecilia habría sido incinerado cerca del paraje Tres Horquetas, donde el líder piquetero tiene un establecimiento de cría de cerdos, lugar en el que este sábado se realizó un nuevo rastrillaje con un equipo de antropología forense de Córdoba. Los datos superan cualquier metáfora: esa chanchería fue tomada por Emerenciano Sena en 2018 y luego expropiada por el gobierno chaqueño en su favor.
¿Qué ocurrió en la casa de los Sena? Lo que resta dilucidar en la causa es quién fue el autor material del crimen y la forma en que habrían terminado con la vida de Cecilia. Ese dato es clave porque cambiaría las imputaciones contra los detenidos. La Justicia tiene diez días hábiles a partir de la indagatoria que se realizó el pasado martes para dictar la prisión preventiva y definir las acusaciones. La estrategia de la defensa del matrimonio, en manos del abogado Juan Carlos Saife, excamarista y exfuncionario de Capitanich, es que el líder piquetero sea imputado por encubrimiento.

La declaración de Obregón, según fuentes judiciales, apunta a que fue César Sena quien mató a Cecilia, luego de que la joven discutiera con su suegra. El joven la habría golpeado y ahorcado, de acuerdo con ese testimonio.
Para la familia de Cecilia, todo estaba planeado. Creen que el objetivo era asesinarla en la casa de Santa María de Oro 1460 y que los Sena estaban convencidos de que contaban con la protección necesaria para hacerla desaparecer. Por eso, interpretan, montaron previamente la coartada de un viaje a Ushuaia, que la propia Cecilia creyó.
El fiscal Jorge Cáceres Olivera confirmó que “hubo un problema económico”, aunque prefirió no explayarse. En la primera declaración que hizo César Sena, cuando se entregó en la comisaría Nº 3, plagada de versiones que luego fueron descartadas por falsas, deslizó algo que sí puede ser verdad: Acuña y Emerenciano Sena querían que Cecilia se fuera de Resistencia. Y para ello le propusieron que se fuera muy lejos, a Ushuaia, donde Acuña –según la declaración de su hijo– le había conseguido un puesto en el Ministerio de Educación, le iban a dar un departamento y 400.000 pesos. La querían lejos de su hijo desde el primero momento.
LN.-




